El pensamiento del Papa Francisco propone una comprensión de la salud enmarcada en la ecología integral, especialmente desarrollada en Laudato Si’ y otros textos posteriores. Esta visión amplía el concepto clásico de salud al integrarlo en un sistema de relaciones ecológicas, sociales, culturales y espirituales, donde el equilibrio entre dichas dimensiones resulta esencial para el bien de la vida humana.
El artículo destaca que la actual crisis socioambiental está vinculada al paradigma tecnocrático y a un antropocentrismo desviado que rompe las relaciones fundamentales del ser humano. Frente a ello, se propone una conversión ecológica que transforme estilos de vida y estructuras sociales, promoviendo una síntesis de saberes científicos, culturales y espirituales. Así, la salud se entiende como un bien común que depende del cuidado de la casa común, subrayando la urgencia de acciones colectivas orientadas a la justicia social y ecológica.