Monstserrat Domingo Medina
Objetivo: Sintetizar la evidencia científica actual (2023-2025) sobre la prevención y el manejo clínico de la radiodermitis, destacando las intervenciones de enfermería según los grados de toxicidad cutánea.
Justificación: La radiodermitis es la complicación dermatológica más prevalente en pacientes oncológicos, afectando hasta al 95% de quienes reciben radioterapia. El daño tisular inducido genera un microambiente hipovascular, hipocelular e hipóxico que altera la cicatrización normal, pudiendo derivar en interrupciones del tratamiento y disminución de la calidad de vida.
Metodología: Revisión narrativa de las guías de práctica clínica más recientes de la MASCC, ESTRO, ONS y los documentos técnicos del GNEAUPP. Se analizan las estrategias terapéuticas desde la fase preventiva hasta el tratamiento de lesiones complejas (Grado 4).
Resultados: El cuidado de enfermería debe ser proactivo, comenzando con la educación terapéutica previa al tratamiento. Se establece un protocolo de higiene neutra, fotobiomodulación como terapia emergente y el uso de apósitos de película de silicona para reducir la fricción. En lesiones establecidas, la evidencia respalda la Cura en Ambiente Húmedo (CAH). Para los grados 3 y 4, el manejo se centra en el control del exudado, desbridamiento enzimático del tejido necrótico, protección perilesional y el uso de apósitos de plata ante sospecha de colonización crítica.
Conclusiones: Una intervención de enfermería sistematizada y basada en la evidencia es crucial para prevenir la progresión de la lesión. El uso de apósitos avanzados y la monitorización continua permiten un manejo eficaz de la toxicidad cutánea, asegurando la adherencia al tratamiento oncológico.
Objective: To synthesize the current scientific evidence (2023-2025) on the prevention and clinical management of radiodermatitis, highlighting nursing interventions according to the degree of skin toxicity.
Rationale Radiodermatitis is the most prevalent dermatological complication in cancer patients, affecting up to 95% of those receiving radiotherapy. The induced tissue damage creates a hypovascular, hypocellular, and hypoxic microenvironment that impairs normal healing, potentially leading to treatment interruptions and a decrease in quality of life.
Methodology: A narrative review of the most recent clinical practice guidelines from the MASCC, ESTRO, ONS, and the GNEAUPP technical documents was conducted. Therapeutic strategies were analyzed from the preventive phase to the treatment of complex lesions (Grade 4).
Results: Nursing care should be proactive, beginning with therapeutic education prior to treatment. A neutral hygiene protocol is established, along with photobiomodulation as an emerging therapy and the use of silicone film dressings to reduce friction. In established lesions, evidence supports Moist Wound Care (MWC). For stages 3 and 4, management focuses on exudate control, enzymatic debridement of necrotic tissue, perilesional protection, and the use of silver dressings when critical colonization is suspected.
Conclusions: A systematic, evidence-based nursing intervention is crucial to prevent lesion progression. The use of advanced dressings and continuous monitoring allows for effective management of skin toxicity, ensuring adherence to cancer treatment.