Introducción: El envejecimiento demográfico presenta retos significativos para la salud pública, destacando la interacción entre la nutrición y el descanso. En la población adulta mayor, condiciones crónicas como la hipertensión y la obesidad suelen coexistir con alteraciones del ciclo circadiano. En este contexto, resulta esencial examinar la vinculación entre las conductas alimentarias y la calidad del sueño en este grupo vulnerable.
Objetivo: Determinar la relación entre las conductas alimentarias y la calidad de sueño en adultos mayores asistentes a un club en Lima.
Materiales y Métodos: Estudio transversal analítico correlacional realizado con 80 participantes de 60 a 70 años, con sobrepeso u obesidad y variaciones reportadas en sus rutinas de descanso. Se emplearon instrumentos validados para evaluar la variable independiente, conducta alimentaria (escala Likert 1–5, Alfa de Cronbach = 0.86), y la variable dependiente, calidad de sueño (Índice de Pittsburgh adaptado, Alfa de Cronbach = 0.88). El análisis incluyó estadística descriptiva e inferencial.
Resultados: El 98% de los adultos mayores mantuvo hábitos alimentarios saludables, sin embargo, solo el 46% reportó una calidad de sueño adecuada, evidenciando una discrepancia notable. Quienes presentaban mejor descanso mostraron porcentajes superiores en balance nutricional (84% vs. 49%), regularidad en horarios de comida (72% vs. 37%) y consumo de alimentos mínimamente procesados (81% vs. 41%). Las correlaciones entre estas dimensiones y el sueño fueron positivas y significativas; destacando la autonomía con una correlación moderada (r = 0.44; p = 0.001).
Discusión: Los hallazgos evidencian una relación positiva y significativa entre las conductas alimentarias y la calidad del sueño en adultos mayores, concordando con investigaciones internacionales que resaltan la coexistencia de comportamientos de salud.
Conclusión: Existe una relación entre las conductas alimentarias, particularmente cuando involucra balance nutricional y regularidad, y una mejor calidad de sueño en la población adulta mayor.