Objetivo: El estilo de vida de una persona determina su estado de salud. Los adolescentes son especialmente vulnerables a la adopción de hábitos no saludables que pueden perpetuarse en la edad adulta. El objetivo fue determinar si existen diferencias entre los estilos de vida de los estudiantes universitarios que reciben formación en hábitos saludables y aquellos cuyos programas académicos no incluyen dicha formación.
Métodos: Se aplicó un diseño observacional descriptivo de tipo transversal. La población del estudio estuvo compuesta por 117 estudiantes de tercer y cuarto curso de todas las titulaciones universitarias del Campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza. Para recopilar datos sobre sus estilos de vida, se puso a disposición un formulario de cumplimentación voluntaria, que incluía la versión española de los cuestionarios Health-Promoting Lifestyle Profile II y Estilos de Vida y Salud en Estudiantes Universitarios.
Resultados: Aproximadamente la mitad de los participantes fueron estudiantes formados en hábitos. Se observó que estos estudiantes presentaban un estilo de vida más saludable y mejores hábitos que los estudiantes sin dicha formación, así como una mejor percepción de su calidad de vida y una higiene bucal superior. Además, registraron menos horas de sedentarismo y una mayor proporción de normopeso.
Conclusiones: Existe una asociación entre la formación universitaria en hábitos saludables y un estilo de vida más saludable. De ahí la importancia de promover conductas saludables en la adolescencia mediante estrategias como la Educación para la Salud, en las que la enfermería desempeña un papel fundamental.
Objective:To examine differences in lifestyle behaviors between university students receiving formal training in healthy habits (EFHS) and those without such training (EOT).Methodology:A cross-sectional observation-al study was conducted among 117 third- and fourth-year students at the University of Zaragoza (Teruel Campus). Lifestyle was assessed using the Health-Promoting Lifestyle Profile II and the Esti-los de Vida y Salud en Estudiantes Universitarios questionnaire. Outcome variables included life-style dimensions (nutrition, physical activity, stress management, interpersonal relations, spiritual growth, health responsibility), perceived health, body mass index (BMI), sedentary time, oral hy-giene, sleep duration, substance use, sexuality, and road safety behaviors.Results:Of the total sample, 62 students (53%) belonged to the EFHS group and 55 (47%) to the EOT group. Students with health-related training showed a significantly healthier lifestyle profile than those without it (59.7% vs. 38.2%; χ², p = 0.02). BMI also differed significantly, with a high-er proportion of normal weight in the EFHS group (75.8% vs. 56.4%; χ², p = 0.026). The EOT group reported spending 1.5 more hours seated per day (Welch’s test, p = 0.011). Frequent tooth brushing was more prevalent among EFHS students (75.8% vs. 47.3%; p = 0.001). Additionally, 71% of EFHS students considered their sexual health knowl-edge sufficient, compared with 43.6% of EOT stu-dents (χ², p = 0.003)..Conclusions:University training in healthy hab-its is associated with a healthier lifestyle, better BMI, lower sedentary behavior, and improved oral hygiene. These findings support implementing Health Education strategies within university set-tings to foster healthier behaviors in young adults.