Objetivo: analizar de manera sistemática la evidencia disponible sobre la relación existente entre las funciones ejecutivas y la conducta sexual de riesgo en adolescentes.
Metodología: esta revisión sistemática siguió las recomendaciones de PRISMA, 2020. La búsqueda comprendió artículos publicados entre el 2018 y el 2024 en bases de datos como PubMed, Science Direct, LILACS y Trip Database. Para evaluar la calidad metodológica de los estudios se utilizó la herramienta de JBI Critical Appraisal Tools. La síntesis de la evidencia se realizó en una matriz de datos.
Resultados: se incluyeron en el estudio nueve artículos escritos en inglés con calidad metodológica de mediana a alta. El 100% de los estudios mostró que a menor funciones ejecutivas mayor conducta sexual de riesgo, principalmente por tener sexo sin condón, tener sexo con influencia de drogas y tener sexo con múltiples parejas sexuales.
Conclusiones: los hallazgos del estudio son prometedores para considerar las funciones ejecutivas en intervenciones, desde una perspectiva que genere en el adolescente las herramientas necesarias para una toma de decisiones mejorada y un control de impulsos efectivo, que le permita detenerse, hacer una pausa y decidir a favor de conductas que no pongan en riesgo su salud sexual.
Objective: To systematically analyze the available evidence regarding the relationship between executive functions and risky sexual behavior in adolescents.
Methodology: This systematic review followed the PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses) recommendations. The search encompassed articles published between 2018 and 2024 across databases such as PubMed, ScienceDirect, LILACS, and Trip Database. Methodological quality was assessed using the JBI Critical Appraisal Tools. The evidence synthesis was organized within a data matrix.
Results: Nine English-language articles with medium-to-high methodological quality were included in the study. 100% of the studies demonstrated an inverse correlation: lower executive function performance was associated with increased risky sexual behavior, primarily characterized by unprotected intercourse, sexual activity under the influence of drugs, and having multiple sexual partners.
Conclusions: The study findings are promising for the integration of executive functions into interventions. This perspective aims to provide adolescents with the necessary tools for improved decision-making and effective impulse control, enabling them to pause and opt for behaviors that do not jeopardize their sexual health.