El incremento de llegadas de personas migrantes a Canarias por vía marítima irregular ha generado nuevos retos asistenciales, especialmente en el manejo de heridas y úlceras derivadas de travesías prolongadas en condiciones extremas. Este artículo describe el abordaje integral de las lesiones cutáneas atendidas en Tenerife, incluyendo el denominado «pie de patera», caracterizado por infecciones de partes blandas, edema, necrosis y riesgo de complicaciones graves. Se sistematiza la valoración clínica mediante el esquema TIME, priorizando la limpieza, el desbridamiento, el control de la infección y la adecuada gestión del exudado. Se comparan la cura tradicional y la cura en ambiente húmedo, detallando materiales, antisépticos, apósitos avanzados y criterios de selección según características de la herida. Asimismo, se abordan consideraciones fisiológicas de la piel negra, tratamiento analgésico y antibioterapia, así como criterios de derivación hospitalaria. Se propone una atención protocolizada, culturalmente competente y basada en la evidencia para garantizar continuidad y calidad asistencial.
The increasing arrival of migrants to the Canary Islands through irregular maritime routes has created significant healthcare challenges, particularly in the management of wounds and ulcers resulting from prolonged journeys under extreme conditions. This article describes a comprehensive approach to skin lesions treated in Tenerife, including the so-called «boat foot syndrome,» characterized by soft tissue infection, edema, necrosis, and risk of severe complications. Clinical assessment is systematized using the TIME framework, prioritizing wound cleansing, debridement, infection control, and appropriate exudate management. Traditional wound care and moist wound healing techniques are compared, detailing antiseptics, advanced dressings, and selection criteria according to wound characteristics. Physiological considerations of dark skin, analgesic management, antibiotic therapy, and referral criteria are also discussed. The paper proposes a standardized, culturally competent, and evidence-based care model to ensure continuity and quality of healthcare for this vulnerable population.