El Método Halliwick, creado por James McMillan en 1949, constituye un abordaje de la fisioterapia acuática orientado a promover el control motor, la independencia funcional y la participación activa en el agua, principalmente en personas con alteraciones neurológicas y musculoesqueléticas. El método se fundamenta en un programa de 10 puntos progresivos, que incluye rotaciones, equilibrio y control respiratorio, permitiendo al paciente adaptarse al medio acuático de forma segura.
El objetivo de esta revisión es analizar la evidencia científica sobre la aplicación del Método Halliwick en fisioterapia, destacando sus beneficios en la rehabilitación neurológica, ortopédica y pediátrica. Se realizó una búsqueda en PubMed, PEDro, Scopus, Cochrane Library y Scielo entre 2010 y 2024. Los resultados muestran que el Método Halliwick mejora el equilibrio, la movilidad funcional, el control postural y la calidad de vida en pacientes con patologías neurológicas (parálisis cerebral, ictus, esclerosis múltiple) y musculoesqueléticas.
En conclusión, la evidencia respalda el Método Halliwick como una estrategia segura y eficaz, aunque se requieren ensayos clínicos más robustos y estandarización de protocolos.
The Halliwick Method, developed by James McMillan in 1949, is an aquatic physiotherapy approach designed to promote motor control, functional independence, and active participation in water, mainly in individuals with neurological and musculoskeletal conditions. The method is based on a 10-point program including rotations, balance, and breath control, enabling patients to safely adapt to the aquatic environment.
This review aims to analyze the scientific evidence on the application of the Halliwick Method in physiotherapy, highlighting its benefits in neurological, orthopedic, and pediatric rehabilitation. A systematic search was conducted in PubMed, PEDro, Scopus, Cochrane Library, and Scielo from 2010 to 2024. Results show that the Halliwick Method improves balance, functional mobility, postural control, and quality of life in patients with neurological disorders (cerebral palsy, stroke, multiple sclerosis) and musculoskeletal conditions.
In conclusion, evidence supports the Halliwick Method as a safe and effective therapeutic strategy, although further high-quality trials and standardized protocols are required.