El suicidio es un grave problema de salud pública mundial, con más de 700.000 muertes al año, aunque podrían ser más por el estigma y errores de registro. Afecta a todas las edades, pero el suicidio en personas mayores suele ser ignorado debido a ideas erróneas que normalizan la depresión en la vejez Trastornos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión mayor aumentan significativamente el riesgo suicida. La detección precoz en atención primaria podría prevenir muchos casos. Además, los hombres tienen más probabilidades de morir por suicidio, aunque las mujeres lo intentan con mayor frecuencia.
Las intervenciones tras una crisis pueden reducir los intentos posteriores y facilitar el acceso a la atención en salud mental.
Suicide is a serious global public health issue, causing over 700,000 deaths annually, though the numbers may be higher due to stigma and misclassification. It affects all ages, but suicide among the elderly is often overlooked because of misconceptions that normalize depression in old age.
Disorders such as schizophrenia, bipolar disorder, and major depression significantly increase suicide risk. Early detection in primary care could prevent many cases. Additionally, men are more likely to die by suicide, although women attempt it more frequently.
Post-crisis interventions can reduce subsequent suicide attempts and improve access to mental health care.