Clara García Dolz, Nerea Martín Sangüesa, Marta Fernández Poveda, Lidia Fuertes Rubira, Laura Gregorio Dolz, Isabel Pilar Ros Cardo
La creatina es un compuesto natural ampliamente conocido por sus efectos ergogénicos en el ámbito deportivo, pero en las últimas décadas ha cobrado interés por su potencial influencia sobre la función cognitiva. Esta revisión de la literatura tuvo como objetivo analizar la evidencia científica más reciente sobre la relación entre la suplementación con creatina y la función cognitiva. Se incluyeron estudios experimentales, observacionales y revisiones sistemáticas publicadas entre 2015 y 2025. Los resultados indican que, si bien existen beneficios claros a nivel físico, la evidencia sobre mejoras cognitivas es aún limitada y poco concluyente, especialmente en el contexto de enfermedades neurodegenerativas. Algunos estudios reportan efectos positivos en situaciones de estrés fisiológico, como hipoxia o privación del sueño, así como en etapas tempranas de enfermedades neurológicas. No obstante, los resultados son heterogéneos y dependen del estado cognitivo basal de la población evaluada. La creatina podría representar una herramienta complementaria en el abordaje de la salud cognitiva, aunque se requieren más estudios clínicos con mayor rigor metodológico.
Creatine is a naturally occurring compound well known for its ergogenic effects in sports performance. In recent decades, however, it has gained attention for its potential role in cognitive function. This literature review aimed to analyze the current scientific evidence on the relationship between creatine supplementation and cognitive performance. Experimental, observational, and systematic review studies published between 2015 and 2025 were included. Findings indicate that while physical benefits of creatine are well established, evidence regarding its cognitive effects remains limited and inconclusive, particularly in the context of neurodegenerative diseases. Some studies suggest positive outcomes under physiological stress conditions such as hypoxia or sleep deprivation, as well as in early stages of neurological decline. However, results are heterogeneous and appear to depend on the baseline cognitive status of the population studied. Creatine may serve as a complementary approach to cognitive health, but further high-quality clinical research is needed.