María Salinas Bariain
INTRODUCCIÓN: El embarazo de bajo riesgo representa una etapa crucial que, aunque libre de complicaciones clínicas evidentes, implica importantes cambios físicos, emocionales y sociales para la mujer. En estos casos, la atención profesional no debe limitarse a la vigilancia médica, sino que debe adoptar un enfoque integral que promueva la salud y el bienestar de la gestante y su entorno. En este contexto, los modelos de atención cobran relevancia, ya que configuran la calidad del seguimiento prenatal y la vivencia del proceso. Frente al tradicional modelo médico centrado en la prevención de riesgos, ha surgido un enfoque centrado en la mujer, basado en el cuidado continuo, la participación activa y la humanización. Este cambio ha sido respaldado por organizaciones como la OMS, que promueven modelos más equitativos, costo-efectivos y respetuosos.
OBJETIVO: Analizar y sintetizar la evidencia científica disponible sobre los principales modelos de atención dirigidos a mujeres con embarazos de bajo riesgo, evaluando su eficacia, calidad, impacto en los resultados perinatales y grado de satisfacción materna.
METODOLOGÍA: Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica utilizando bases de datos como PubMed, Scopus, SciELO y Google Scholar. Se seleccionaron estudios publicados en inglés y español, incluyendo revisiones sistemáticas, ensayos clínicos, estudios observacionales y guías clínicas sobre embarazos de bajo riesgo. Se excluyeron trabajos centrados en embarazos de alto riesgo o atención hospitalaria especializada.
RESULTADOS: Los resultados muestran que modelos como el liderado por parteras, la atención compartida por equipos multidisciplinarios y la atención comunitaria son seguros y eficaces. Estos enfoques promueven un cuidado continuo, reducen intervenciones innecesarias y mejoran la satisfacción materna, logrando resultados clínicos iguales o superiores al modelo médico tradicional.
CONCLUSIONES: Se concluye que estos modelos representan una estrategia clave para transformar la atención prenatal en mujeres con embarazos fisiológicos. Su implementación favorece un cuidado accesible, respetuoso y centrado en la mujer, fortaleciendo la calidad del sistema de salud y garantizando una experiencia de embarazo más positiva, segura y empoderada.
INTRODUCTION: Low-risk pregnancy represents a crucial stage that, although free of evident clinical complications, involves significant physical, emotional, and social changes for the woman. In these cases, professional care should not be limited to medical surveillance but should adopt a comprehensive approach that promotes the health and well-being of the pregnant woman and her environment. Within this context, models of care become highly relevant, as they shape the quality of prenatal follow-up and the overall experience of pregnancy. In contrast to the traditional medical model focused on risk prevention, a woman-centered approach has emerged—based on continuous care, active participation, and humanization. This shift has been supported by organizations such as the WHO, which advocate for more equitable, cost-effective, and respectful models.
OBJECTIVE: To analyze and synthesize the available scientific evidence on the main models of care for women with low-risk pregnancies, evaluating their effectiveness, quality, impact on perinatal outcomes, and maternal satisfaction.
METHODOLOGY: A narrative review of the scientific literature was conducted using databases such as PubMed, Scopus, SciELO, and Google Scholar. Studies published in English and Spanish were selected, including systematic reviews, clinical trials, observational studies, and clinical guidelines focused on low-risk pregnancies. Studies centered on high-risk pregnancies or specialized hospital care were excluded.
RESULTS: Findings show that models such as midwife-led care, shared care by multidisciplinary teams, and community-based care are safe and effective. These approaches promote continuity of care, reduce unnecessary interventions, and improve maternal satisfaction, achieving clinical outcomes equal to or better than those of the traditional medical model.
CONCLUSIONS: These models represent a key strategy for transforming prenatal care for women with physiological pregnancies. Their implementation supports accessible, respectful, and woman-centered care, strengthening health system quality and ensuring a more positive, safe, and empowering pregnancy experience.