El infarto agudo de miocardio (IAM) constituye unas de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial. La rapidez en la identificación de síntomas, la actuación precoz y el traslado seguro a un centro hospitalario especializado son determinantes para mejorar el pronóstico. Presentamos el caso clínico de un varón de 65 años, recién jubilado, sin antecedentes médicos conocidos, que indica un cuadro de dolor torácico opresivo acompañado de diaforesis y ansiedad intensa. El paciente es trasladado en ambulancia del 061 al hospital más cercano, experimentando un elevado nivel de estrés y temor a la muerte durante el trayecto. La valoración enfermera se realizó mediante los patrones funcionales de Marjory Gordon, identificando diagnósticos NANDA relacionados con la ansiedad, el dolor agudo y el riesgo de disminución de la perfusión tisular cardiaca. Se aplicaron intervenciones NIC centradas en la monitorización hemodinámica hospitalaria. Este caso pone de relieve la importancia del abordaje integral del IAM, incluyendo no sólo la estabilización clínica, sino también el apoyo emocional durante el traslado.
Acute myocardial infarction (AMI) is one of the leading causes of morbidity and mortality worldwide. Rapid identification of symptoms, early intervention, and safe transport to a specialized hospital are key factors in improving prognosis.We present the clinical case of a 65-year-old man, recently retired, with no known medical history, who presented with central oppressive chest pain accompanied by diaphoresis and intense anxiety. The patient was transported by 061 emergency ambulance to the nearest hospital, experiencing a high level of stress and fear of death during the journey. Nursing assessment was carried out using Marjory Gordon’s functional health patterns, identifying NANDA diagnoses related to anxiety, acute pain, and the risk of decreased cardiac tissue perfusion. NIC interventions were applied, focusing on hospital-based hemodynamic monitoring. This case highlights the importance of a comprehensive approach to AMI, which includes not only clinical stabilization but also emotional support during patient transport.