El taponamiento cardíaco es una emergencia clínica caracterizada por la acumulación de líquido en el espacio pericárdico, lo que genera compresión cardíaca e insuficiencia del llenado diastólico. Este proceso es progresivo hasta que un determinado estímulo eleva bruscamente la presión intrapericárdica. Clínicamente, puede cursar con disnea, dolor torácico, taquicardia, hipotensión, ingurgitación yugular y pulso paradójico, constityendo estas tres últimas la tríada de Beck, lo que indica mayor gravedad. Las causas principales son neoplasias, pericarditis infecciosa, complicaciones postquirúrgicas, enfermedades autoinmunes, insuficiencia renal, traumatismos y anticoagulación excesiva, siendo la disección aórtica una entidad de alto riesgo vital.
El diagnóstico se basa en la ecocardiografía, que muestra colapso de cavidades derechas, dilatación de la vena cava inferior y variaciones respiratorias exageradas en los flujos valvulares. El ECG puede evidenciar bajos voltajes y alternancia eléctrica, y la radiografía de tórax muestra cardiomegalia. Otras pruebas como TC y RM ayudan en el diagnóstico etiológico. Siendo necesario, además, el análisis del líquido pericárdico.
El tratamiento de elección es la pericardiocentesis guiada por imagen, indicada de urgencia en casos hemodinámicamente inestables. La pericardiectomía quirúrgica está reservada para complicaciones específicas o recurrencias. El tratamiento de la causa subyacente es fundamental; en pericarditis viral, se recomienda antiinflamatorios y colchicina para prevenir recurrencias.
Cardiac tamponade is a clinical emergency characterized by the accumulation of fluid in pericardial space, causing cardiac compression and impaired diastolic filling. This process progresses until a certain volume abruptly elevates intrapericardial pressure. Clinically, it may present with dyspnea, chest pain, tachycardia, hypotension, jugular vein engorgement, and pulsus paradoxus, the latter three constituting Beck’s triad, indicating greater severity. The main causes are neoplasia, infectious pericarditis, postsurgical complications, autoimmune diseases, kidney failure, trauma, and excessive anticoagulation, with aortic dissection being a life-threatening condition.
Diagnosis is based on echocardiography, which shows right-sided collapse, dilation of the inferior vena cava, and exaggerated respiratory variations in valvular flow. The ECG may show low voltages and electrical alternations, while chest X-ray reveals cardiomegaly. Other imaging studies such as CT and MRI aid in etiological diagnosis. Additionally, pericardial fluid analysis is also required.
The treatment of choice is image-guided pericardiocentesis, which is indicated urgently in hemodynamically unstable patients. Surgical pericardiectomy is reserved for specific complications or recurrences. Etiological treatment is essential; besides, in viral pericarditis, anti-inflammatory drugs and colchicine are recommended to prevent recurrences.