La hiperpotasemia es una complicación frecuente y potencialmente letal en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), asociada con un mayor riesgo de arritmias cardíacas y mortalidad. Este artículo revisa el diagnóstico y tratamiento de la hiperpotasemia en este contexto, basándose en consensos internacionales y evidencia reciente. El diagnóstico se fundamenta en la medición del potasio sérico (>5,0 mEq/L), la exclusión de pseudohiperpotasemia y la evaluación de cambios electrocardiográficos característicos. El tratamiento agudo se estructura en tres pilares: estabilización de la membrana miocárdica con calcio, redistribución intracelular del potasio con insulina-glucosa y beta-2 agonistas, y su eliminación del organismo mediante diuréticos de asa, quelantes (captores) intestinales o diálisis de urgencia. En el manejo crónico, se enfatiza la restricción dietética controlada, la corrección de la acidosis metabólica, la optimización de inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (iSRAA) y el uso de nuevos quelantes de potasio como patiromer y ciclosilicato de sodio y zirconio (CSZ). Se discuten estrategias para mantener terapias cardio y nefroprotectoras que, paradójicamente, pueden causar hiperpotasemia. La revisión concluye que un enfoque multidisciplinario, centrado en el monitoreo frecuente y la prevención, es fundamental para mejorar los resultados clínicos.
Hyperkalemia is a common and potentially life-threatening complication in patients with chronic kidney disease (CKD), associated with an increased risk of cardiac arrhythmias and mortality. This article reviews the diagnosis and management of hyperkalemia in this context, based on international consensus and recent evidence. Diagnosis relies on serum potassium measurement (>5.0 mEq/L), exclusion of pseudohyperkalemia, and evaluation of characteristic electrocardiographic changes. Acute management is structured around three main pillars: stabilization of the myocardial membrane with calcium, intracellular potassium redistribution using insulin–glucose and beta-2 agonists, and potassium removal via loop diuretics, intestinal binders, or urgent dialysis. In chronic management, emphasis is placed on controlled dietary restriction, correction of metabolic acidosis, optimization of renin–angiotensin–aldosterone system inhibitors (RAASi), and the use of novel potassium binders such as patiromer and sodium zirconium cyclosilicate (SZC). Strategies are discussed to maintain cardio- and nephroprotective therapies that paradoxically may induce hyperkalemia. The review concludes that a multidisciplinary approach, focused on frequent monitoring and prevention, is essential to improve clinical outcomes.