Ana Alejandra Esteban Burgos, Raquel Molina Mérida, Nani Granero Moya, Luz María Iribarne Durán, Rafael Montoya Juárez
, Manuel López Morales
Objetivo: Describir las necesidades paliativas, complejidad de caso y paliativa, fragilidad, pronóstico y otras variables clínicas en pacientes crónicos complejos (PCC) atendidos por atención primaria (AP) en Andalucía.
Diseño: Estudio descriptivo, transversal y multicéntrico.
Emplazamiento: Centros de AP de las ocho provincias andaluzas.
Participantes: 179 PCC seleccionados aleatoriamente por enfermeras gestoras de casos formadas en el uso de los instrumentos de evaluación.
Intervenciones: Se recogieron variables sociodemográficas y clínicas, y se aplicaron herramientas validadas: NECPAL-ICO-CCOMS© para necesidades paliativas, Frágil-VIG para fragilidad, ICCa para complejidad de caso, IDC-Pal para complejidad paliativa, y los índices PROFUND y PPI para estimar el pronóstico.
Mediciones principales: La edad media fue de 80,59 (±9,764) años, el 54,7% eran mujeres. El 42,5% cumplía criterios NECPAL de PCC avanzado. La fragilidad media fue de 0,37 (±0,166). El 41,3% fue clasificado como caso complejo (ICCa) y el 26,3% presentó alta complejidad paliativa (IDC-Pal). El riesgo de mortalidad a un año fue del 45-50% (PROFUND), con supervivencia media estimada de 135días (PPI).
Resultados: Se obtuvieron diferencias estadísticamente significativas (p≤0,05) en las puntuaciones de las herramientas, por sexo, presencia de deterioro cognitivo y de cuidador/a. Se observaron correlaciones significativas entre fragilidad, complejidad y pronóstico.
Conclusiones: Un alto porcentaje de PCC atendidos en AP en Andalucía presenta necesidades paliativas, fragilidad y complejidades, con pronóstico de vida limitado. Los resultados refuerzan la necesidad de evaluaciones integrales sistemáticas para identificar precozmente a los pacientes que requieren atención paliativa específica y optimizar el uso de recursos sociosanitarios.
Objective: To describe palliative care needs, case and palliative complexity, frailty, prognosis, and other relevant clinical variables in complex chronic patients (CCPs) attended in Primary Care in Andalusia.
Design: Descriptive, cross-sectional, multicentre study.
Site: Primary care centres in the eight provinces of Andalusia.
Participants: 179 CCPs randomly selected by case management nurses trained in the use of assessment tools.
Interventions: Sociodemographic and clinical variables were collected, and validated tools were applied: NECPAL-ICO-CCOMS© for palliative needs, Frágil-VIG for frailty, ICCa for case complexity, IDC-Pal for palliative complexity, and the PROFUND and PPI indices to estimate prognosis.
Main measurements: The mean age was 80.59 (±9.764) years, and 54.7% were women. Forty-two point five per cent met NECPAL criteria for advanced PCC. The mean frailty was 0.37 (±0.166). Forty-one point three per cent were classified as complex cases (ICCa) and 26.3% presented high palliative complexity (IDC-Pal). The one-year mortality risk was 45-50% (PROFUND), with an estimated mean survival of 135days (PPI).
Results: Statistically significant differences (P≤0,05) were found in tool scores by sex, presence of cognitive impairment, and caregiver availability. Significant correlations were observed between frailty, complexity, and prognosis.
Conclusions: A high proportion of CCPs in Primary Care in Andalusia present palliative needs, frailty, and clinical and social complexity, with a limited life expectancy. These findings evidence the need for systematic comprehensive assessments to identify early patients requiring specific palliative care and to optimize the use of health and social care resources.