María de la Luz Sánchez Tocino, Florentina Rosique López, David Hernán Gascueña, José Luis Santos Ascarza Bacarizad, Leonor Andúgar Rocamora, Marta Moreda Díaz Pavón, Ana María Sacristán Román, Aitana Hernández Pérez, Silvia Reyes Bonilla, Julia Audije Gil, María Dolores Arenas Jiménez, Unidad de Investigación Fundación Renal Española
Introducción: La negativa a la fístula arteriovenosa es un reto en hemodiálisis. La intervención enfermera es determinante en la toma de decisiones compartidas.Objetivo: Evaluar el impacto de una intervención multidisciplinar estructurada para abordar la negativa de pacientes con enfermedad renal crónica a la creación de una fístula arteriovenosa.Material y Método: Estudio piloto prospectivo y multicéntrico dividido en cuatro grupos según su situación respecto al acceso vascular. La intervención incluyó educación visual, formación del equipo en habilidades comunicativas y ecografía.Se analizaron variables demográficas, clínicas y de intervención.El estudio contó con aprobación ética y consentimientoinformado. Análisis mediante pruebas paramétricas(t-Student, ANOVA) y no paramétricas (U de Mann-Whitney, Kruskal-Wallis).Resultados: Se incluyeron 51 pacientes con una edad media de 67,4±13,4 años (68,6% hombres). Tras la intervención, el 68,6% optó por fístula arteriovenosa. Enfermería lideró el 100% de las primeras consultas (media 30±12,7 minutos). La aceptación fue total en el grupo ERCA (100%) y alta en incidentes (78%), frente al 35% en prevalentes con CVC>6 meses (p<0,001). Las consultas sucesivas multidisciplinares aumentaronsignificativamente la aceptación frente a consultas solode enfermería (p<0,05). Las principales barreras fueron miedo a la cirugía (54%) y comodidad del catéter (46%). Quienes aceptaron la fístula fueron más jóvenes (p<0,05).Conclusiones: La enfermería lidera positivamente la toma de decisiones mediante un enfoque estructurado y empático. La consulta ERCA es clave para la planificación anticipada, mientras que en portadores de catéter de larga duración se requieren intervenciones más tempranas.
Introduction: Refusal of arteriovenous fistula represents a challenge in haemodialysis. Nursing intervention is decisive in shared decision-making.Objective: To evaluate the impact of a structured multidisciplinary intervention aimed at addressing refusal of arteriovenous fistula creation in patients with chronic kidney disease.Material and Method: Prospective multicentre pilot study divided into four groups according to their situation regarding vascular access. The intervention included visual education, team training in communication skills, and ultrasound. Demographic, clinical, and intervention variables were analysed. The study received ethical approval and informed consent was obtained. Analyses were performed using parametric tests (t-Student, ANOVA) and non-parametric tests (Mann–Whitney U, Kruskal–Wallis).Results: A total of 51 patients were included, with a mean age of 67.4±13.4 years (68.6% men). After the intervention, 68.6% opted for arteriovenous fistula. Nursing led 100% of the initial consultations (mean 30±12.7 minutes). Acceptance was total in the ERCA group (100%) and high in incident patients (78%) vs 35% in prevalent patients with CVC>6 months (P<0.001). Subsequent multidisciplinary consultations significantly increased acceptance compared with nursing-only consultations (P<0.05). The main barriers were fear of surgery (54%) and catheter comfort (46%). Those who accepted fistula were younger (P<0.05).Conclusions: Nursing positively leads decision-making through a structured and empathetic approach. The ERCA consultation is key for early planning, whereas in long-term catheter carriers, earlier interventions are required.