María Herrera Méndez
En esta narrativa se describe utilizando la narrativa clínica la evolución de una paciente con trastorno bipolar a lo largo de más de ocho años de seguimiento enfermera en la consulta de continuidad de cuidados. En él se describe el acompañamiento profesional que permitió anticipar descompensaciones, mejorar la adherencia terapéutica y reducir ingresos hospitalarios. La relación enfermera-paciente, basada en confianza y escucha activa, se consolidó como un recurso terapéutico esencial, tal como plantea la Teoría de las Relaciones Interpersonales de Peplau. La institucionalización, aunque no exenta de retos, aportó estabilidad y seguridad en la fase final, evidenciando cómo la continuidad del cuidado y el soporte emocional son determinantes en la calidad de vida de personas con enfermedad mental crónica. Este caso subraya el papel de la enfermería en salud mental como agente clave en la prevención, acompañamiento y humanización del cuidado.
In this narrative, the patient’s evolution with bipolar disorder over more than eight years of follow-up in a continuity-of-care nursing clinic is described using clinical narrative. It highlights the professional support that enabled early detection of decompensations, improved therapeutic adherence, and reduced hospital admissions. The nurse-patient relationship, based on trust and active listening, became an essential therapeutic resource, as proposed by Peplau’s Interpersonal Relations Theory. Institutionalization, although not without challenges, provided stability and safety in the final stage, demonstrating how continuity of care and emotional support are key determinants of quality of life for individuals with chronic mental illness. This case underscores the role of mental health nursing as a crucial agent in prevention, support, and the humanization of care.