José María Pulido Gil, Raúl Muñoz González, Abel Ruiz Hermosa, Héctor Moreno Casado, David Sánchez Oliva
El presente trabajo tiene como objetivo describir y justificar la metodología de estudio del proyecto ACTIVA-MENTE, encaminado a evaluar la efectividad de un programa de intervención basado en la inclusión de clases físicamente activas mediante la codocencia en estudiantes de Educación Secundaria. Se trata de un estudio cuasi-experimental en el que participan 1.200 estudiantes de secundaria (12-17 años) de 10 centros educativos en Extremadura (España). En cada centro educativo, se asignarán grupos control (25 clases) y grupos experimentales (50 clases). Los grupos experimentales llevan a cabo una intervención con una duración de 26 semanas, consistente en la integración de una clase físicamente activa semanal, diseñada e impartida conjuntamente por docentes de Educación Física y de la materia de referencia. Se evalúan los efectos en niveles de actividad física, condición física, comportamiento sedentario, variables motivacionales y académicas mediante ANOVA de medidas repetidas. Asimismo, se incluyen entrevistas y grupos focales para conocer la percepción del alumnado y profesorado. Se espera que el programa contribuya a reducir el sedentarismo escolar, mejorar indicadores de salud y académicos y fomentar entornos educativos más activos, sostenibles y colaborativos. Al tratarse del primer programa institucionalizado de este tipo en España, su potencial de transferencia y su impacto social son especialmente relevantes, con posibilidades reales de extensión a otros contextos educativos.
This paper describes and justifies the methodology of the ACTIVA-MENTE project, designed to evaluate the effectiveness of an intervention program based on the inclusion of physically active lessons through co-teaching among secondary education students. This is a quasi-experimental study involving 1,200 secondary school students (aged 12–17) from 10 schools in Extremadura (Spain). Control groups (25 classes) and experimental groups (50 classes) are assigned in each school. The experimental groups carry out a 26-week intervention consisting of one weekly physically active lesson, jointly designed and delivered by physical education teachers and subject-specific teachers. The effects on physical activity levels, physical fitness, sedentary behavior, and motivational and academic variables are evaluated using repeated measures ANOVA. Interviews and focus groups are conducted to explore students' and teachers' perceptions. The program is expected to help reduce sedentary behavior in schools, improve health and academic indicators, and promote more active, sustainable, and collaborative educational environments. As the first institutionalized program of its kind in Spain, its potential for transfer and social impact are especially significant, with real possibilities for expansion to other educational contexts.