Murcia, España
El conocimiento científico se ha desarrollado gracias a la proliferación de revistas científicas en las que se publican investigaciones que aportan evidencias. Sin embargo, la información que recibe la población, en especial los adolescentes, fluye por otras vías, como las redes sociales. Mientras la investigación rigurosa permite generar conocimiento, la rapidez de las redes sociales favorece la propagación de información incorrecta. En este ecosistema, los influencers juegan un rol determinante. Su capacidad de comunicación y estética suele otorgarles una autoridad percibida que, en ocasiones, carece de base científica. Cuando se trata de la práctica de ejercicio físico en centros de fitness, y más aún en el entrenamiento de la fuerza mediante el manejo de cargas, la selección de información es una competencia clave. Para discriminar entre evidencias y creencias, es preciso trabajar a partir de un análisis riguroso de la información, para aportar recomendaciones que puedan integrarse en los currículos educativos de la asignatura de Educación Física.
Scientific knowledge has developed thanks to the proliferation of scientific journals that publish research providing evidence. However, the information received by the population, especially adolescents, flows through other channels, such as social media. While rigorous research generates knowledge, the speed of social media favours the spread of incorrect information. In this ecosystem, influencers play a decisive role. Their communication skills and aesthetics often give them a perceived authority that sometimes lacks scientific basis. When it comes to physical exercise in fitness centers, and even more so in strength training using weights, the selection of information is a key skill. In order to distinguish between evidence and beliefs, it is necessary to work from a rigorous analysis of the information in order to provide recommendations that can be integrated into the educational curricula of the subject of Physical Education.