Inés Borbón Campos, Elena Escalona Rubio, Bárbara Navarro Tejero, Ana Isabel Comin Jodar, Inmaculada García Miguel Sevilla, Lucía Salesa Navarro
La telemedicina se ha consolidado como una herramienta esencial en la atención primaria, especialmente en el contexto de la medicina de familia, donde la accesibilidad, la continuidad asistencial y la proximidad con el paciente constituyen pilares fundamentales. La pandemia de COVID-19 aceleró su implementación, generando una transformación sin precedentes en la forma de organizar las consultas y en la relación médico-paciente. Sus beneficios incluyen la mejora del acceso en áreas rurales, la reducción de desplazamientos innecesarios y el fortalecimiento de la adherencia terapéutica mediante un seguimiento más frecuente. Sin embargo, su aplicación también plantea desafíos relacionados con la brecha digital, la seguridad de la información y la posible pérdida de la dimensión humana del encuentro clínico. El presente artículo analiza el papel de la telemedicina en las consultas de medicina de familia, revisa sus ventajas y limitaciones, y reflexiona sobre las perspectivas de futuro para consolidar un modelo híbrido, en el que lo presencial y lo virtual se integren de manera complementaria.
Telemedicine has become an essential tool in primary care, particularly in family medicine, where accessibility, continuity of care, and patient-centeredness are fundamental pillars. The COVID-19 pandemic accelerated its implementation, generating an unprecedented transformation in how consultations are organized and in the doctor–patient relationship. Its benefits include improved access in rural areas, reduced unnecessary travel, and strengthened treatment adherence through more frequent follow-up. However, its application also raises challenges related to the digital divide, information security, and the potential loss of the human dimension in clinical encounters. This article analyzes the role of telemedicine in family medicine consultations, reviews its advantages and limitations, and reflects on future perspectives to consolidate a hybrid model in which in-person and virtual care are integrated in a complementary way.