Bárbara Navarro Tejero, Ana Isabel Comin Jodar, Inmaculada García Miguel Sevilla, Lucía Salesa Navarro, Inés Borbón Campos, Elena Escalona Rubio
El colesterol elevado se ha considerado durante décadas un factor de riesgo cardiovascular prioritario, asociado a la formación de placas ateroscleróticas y al incremento de eventos como infartos o accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, la evidencia científica actual y los enfoques integrativos en nutrición y medicina sugieren que no todos los casos de hipercolesterolemia requieren un tratamiento farmacológico inmediato con estatinas. Moñino S, nutricionista integrativa y autora de Adiós a la inflamación, sostiene que el colesterol debe analizarse dentro de un contexto más amplio, que incluye marcadores de inflamación, perfil lipídico completo, hábitos de vida y función hepática.
Este artículo explora los argumentos a favor y en contra del uso universal de estatinas en casos de exceso de colesterol, revisando la perspectiva clínica, la evidencia científica y el enfoque integrativo propuesto por Moñino. Se analizan las limitaciones del tratamiento farmacológico exclusivo, la importancia de la inflamación como factor clave en la aterosclerosis y las estrategias de intervención no farmacológicas que pueden ser efectivas en determinados pacientes.
High cholesterol has long been considered a major cardiovascular risk factor, linked to atherosclerotic plaque formation and an increased risk of heart attacks or strokes. However, current scientific evidence and integrative approaches in nutrition and medicine suggest that not all cases of hypercholesterolemia require immediate pharmacological treatment with statins. Moñino S, integrative nutritionist and author of Adiós a la inflamación, argues that cholesterol should be assessed within a broader context that includes inflammation markers, full lipid profile, lifestyle habits, and liver function.
This article explores arguments for and against the universal use of statins in cases of high cholesterol, reviewing clinical perspectives, scientific evidence, and Moñino’s integrative approach. It examines the limitations of exclusive pharmacological treatment, the role of inflammation as a key factor in atherosclerosis, and non-pharmacological strategies that may be effective in selected patients.