Laura Rojo Alonso, Amaia Casado Martínez, Amaia Ruiz Araus, Teresa Toledo Arizón, Ana Mena Miguel
El delirio postoperatorio es una complicación frecuente en el paciente crítico quirúrgico, asociada a un aumento de la morbimortalidad, estancias hospitalarias más prolongadas, deterioro funcional y cognitivo persistente y mayores costes sanitarios. Su prevalencia en unidades de reanimación y cuidados críticos tras cirugía mayor oscila entre el 10 y el 50%, dependiendo de factores del paciente, del procedimiento y de la detección sistemática. En los últimos años, se han publicado guías clínicas y planes estratégicos que han puesto el foco en la prevención multimodal y el diagnóstico precoz, destacando el proyecto español Delirium Zero y la guía europea ESAIC 2023. El delirio es un síndrome clínico complejo, multifactorial y dinámico, cuya fisiopatología involucra la neuroinflamación, la disfunción neurotransmisora y la alteración de la homeostasis cerebral. Su clasificación en hipoactivo, hiperactivo o mixto tiene implicaciones pronósticas y terapéuticas. La estrategia de manejo debe basarse en la prevención multimodal, con medidas no farmacológicas como la movilización precoz, la optimización del sueño, la reorientación cognitiva y la reducción de fármacos delirogénicos. El diagnóstico precoz exige el uso sistemático de herramientas validadas como CAM-ICU o ICDSC, evitando la infradetección del subtipo hipoactivo. El tratamiento del delirio establecido debe priorizar la corrección de factores precipitantes y la aplicación de medidas de soporte, reservando la terapia farmacológica a casos seleccionados con agitación grave o riesgo de seguridad. La implantación de planes institucionales como Delirium Zero demuestra que es posible reducir su incidencia mediante un abordaje estructurado. Este artículo revisa la evidencia más reciente y ofrece un marco práctico para integrar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del delirio postoperatorio en las unidades de reanimación.
Postoperative delirium is a common complication in surgical critical care patients, associated with increased morbidity and mortality, prolonged hospital stay, long-term functional and cognitive decline, and higher healthcare costs. Its prevalence in recovery rooms and intensive care units after major surgery ranges from 10% to 50%, depending on patient risk factors, surgical complexity, and systematic screening. In recent years, clinical guidelines and strategic plans have emphasized multimodal prevention and early diagnosis, particularly the Spanish Delirium Zero project and the 2023 ESAIC European guideline. Delirium is a complex, multifactorial, and dynamic syndrome, whose pathophysiology involves neuroinflammation, neurotransmitter imbalance, and cerebral homeostasis disruption. Its classification into hypoactive, hyperactive, or mixed subtypes has prognostic and therapeutic implications. Management strategies should focus on multimodal prevention, with non-pharmacological measures such as early mobilization, sleep optimization, cognitive reorientation, and minimization of delirogenic drugs. Early detection requires systematic use of validated tools such as CAM-ICU or ICDSC, avoiding underdiagnosis of the hypoactive subtype. Treatment of established delirium should prioritize correction of precipitating factors and supportive care, reserving pharmacological therapy for severe agitation or safety concerns. Implementation of institutional protocols such as Delirium Zero demonstrates that incidence can be reduced through structured approaches. This article reviews the latest evidence and provides a practical framework for integrating prevention, diagnosis, and treatment of postoperative delirium in recovery and critical care settings.