Gema Reina Rodríguez, Alfredo García Ruiz, Lucía Geniz Rodríguez
Objetivo: Analizar el procedimiento transfusional de enfermería desde la perspectiva de la seguridad del paciente, describiendo fases críticas de actuación y medidas preventivas. La metodología es una revisión narrativa de guías internacionales (OMS, AABB), literatura científica reciente y estándares nacionales de hemoterapia. Resultados: La transfusión es un procedimiento vital pero no exento de riesgos, entre ellos reacciones hemolíticas, febriles no hemolíticas, TRALI, TACO y transmisión de agentes infecciosos. El personal de enfermería cumple un rol central en la prevención de errores, especialmente en la verificación de identidad, la monitorización clínica estrecha y el reconocimiento precoz de reacciones adversas. La implementación de protocolos estandarizados, listas de verificación y programas de Patient Blood Management contribuyen a reducir la exposición innecesaria a hemoderivados, garantizar la trazabilidad y mejorar los resultados clínicos. En conclusión, la estandarización del procedimiento transfusional, junto con la formación continua en enfermería y la cultura de hemovigilancia, constituye la estrategia más eficaz para disminuir riesgos y optimizar la seguridad del paciente en el contexto hospitalario.
Objective: To analyze the nursing transfusion procedure from the perspective of patient safety, describing critical phases of action and preventive measures. Methods: A narrative review of international guidelines (WHO, AABB), recent scientific literature, and national hemotherapy standards was conducted. Results: Blood transfusion is a life-saving procedure but not without risks, including hemolytic and febrile non-hemolytic reactions, TRALI, TACO, and transmission of infectious agents. Nursing staff play a central role in error prevention, particularly in patient identification verification, close clinical monitoring, and early recognition of adverse reactions. The implementation of standardized protocols, checklists, and Patient Blood Management programs helps reduce unnecessary exposure to blood products, ensure traceability, and improve clinical outcomes. Conclusion: Standardization of the transfusion process, along with continuous nursing education and a culture of hemovigilance, represents the most effective strategy to reduce risks and optimize patient safety in the hospital setting.