Las subluxaciones de peroné, también denominadas luxaciones recurrentes de los tendones peroneos, constituyen una lesión poco frecuente pero altamente incapacitante en el ámbito deportivo. Se producen habitualmente por traumatismos en inversión o por movimientos bruscos del tobillo, afectando al retináculo de los peroneos y generando inestabilidad lateral crónica. La fisioterapia desempeña un papel clave en el manejo conservador, mediante el fortalecimiento de la musculatura peronea, la reeducación propioceptiva y la estabilización funcional del tobillo. El objetivo de esta revisión bibliográfica es analizar la evidencia disponible sobre las estrategias fisioterapéuticas empleadas en el tratamiento de las subluxaciones de peroné y su papel en la prevención de recurrencias. Se realizó una búsqueda en bases de datos biomédicas entre 2013 y 2025. La literatura revisada indica que el tratamiento fisioterapéutico supervisado puede mejorar la estabilidad articular, reducir el dolor y retrasar o evitar la necesidad de cirugía. No obstante, la evidencia aún es limitada, con escasez de ensayos clínicos controlados, lo que requiere mayor investigación para establecer protocolos estandarizados.
Fibular subluxations, also known as recurrent peroneal tendon dislocations, are uncommon yet disabling injuries in sports. They are typically caused by ankle inversion trauma or sudden movements, involving the superior peroneal retinaculum and leading to chronic lateral instability. Physiotherapy plays a key role in conservative management, including peroneal muscle strengthening, proprioceptive retraining, and functional ankle stabilization. This literature review aims to analyze the current evidence on physiotherapeutic strategies for fibular subluxations and their role in preventing recurrences. A systematic search was performed in biomedical databases between 2013 and 2025. The reviewed literature suggests that supervised physiotherapy may improve joint stability, reduce pain, and delay or avoid the need for surgery. However, evidence remains limited, with few randomized controlled trials, highlighting the need for further research to establish standardized protocols.