La simulación clínica se ha consolidado como una metodología innovadora en la formación de enfermería, proporcionando un entorno seguro para la adquisición y perfeccionamiento de competencias técnicas y no técnicas. Este artículo revisa la evidencia disponible acerca de su impacto en la educación enfermera, abarcando destrezas clínicas, comunicación, trabajo en equipo y razonamiento crítico. Se analizan estudios publicados en bases de datos internacionales entre 2015 y 2024, incluyendo revisiones sistemáticas, ensayos controlados aleatorizados y guías docentes. Los resultados muestran que la simulación mejora el aprendizaje práctico, fortalece la seguridad del paciente y favorece el desarrollo de habilidades interpersonales. Sin embargo, persisten barreras como los altos costes de implementación y la necesidad de formación docente específica. Se concluye que la integración sistemática de la simulación clínica en los programas de grado y posgrado de enfermería constituye una estrategia esencial para alinear la educación con los estándares de calidad asistencial.
Clinical simulation has emerged as an innovative methodology in nursing education, providing a safe environment for acquiring and refining both technical and non-technical skills. This article reviews available evidence regarding its impact on nursing training, including clinical skills, communication, teamwork, and critical reasoning. Studies published between 2015 and 2024 in international databases were analyzed, including systematic reviews, randomized controlled trials, and educational guidelines. Findings show that simulation enhances practical learning, strengthens patient safety, and fosters interpersonal skill development. Nevertheless, challenges such as high implementation costs and the need for specific faculty training remain. Integrating clinical simulation systematically into undergraduate and postgraduate nursing curricula is essential to align education with quality care standards.