Se expone el caso clínico de un varón de 46 años que acude a urgencias por afonía de una semana de evolución, sin fiebre ni sintomatología respiratoria asociada. Posteriormente presenta pérdida de visión binocular, más acentuada en el ojo izquierdo, descrita como visión “en túnel”. La exploración neurológica no muestra focalidad ni alteraciones motoras; sin embargo, en la evaluación oftalmológica se objetiva una neurorretinitis bilateral con escotoma cecocentral izquierdo.
Durante la valoración se identifican lesiones eritematopapulosas con descamación en palmas y planta derecha, así como adenopatías cervicales. El paciente refiere antecedentes de hepatitis B y lesiones cutáneas recientes compatibles con sífilis secundaria, sin antecedentes de riesgo sexual ni viajes recientes. Ante la sospecha de neurosífilis, se realiza punción lumbar, serologías y se inicia tratamiento empírico con penicilina intravenosa.
Los resultados del LCR muestran leve pleocitosis, sin alteración significativa de glucosa ni proteínas. La serología resulta positiva para Treponema pallidum (RPR 1/4), y negativa para otros agentes infecciosos (VIH, VHC, toxoplasma, entre otros). Tras 14 días de tratamiento antibiótico, se observa una mejoría clínica y oftalmológica significativa, con reducción del edema de papila bilateral.
Este caso destaca la importancia de incluir la neurosífilis en el diagnóstico diferencial de pacientes con afectación visual y síntomas neurológicos atípicos, incluso en ausencia de factores de riesgo clásicos, y subraya el valor del examen dermatológico en la orientación diagnóstica.
This case report describes a 46-year-old male who presented to the emergency department with a one-week history of aphonia, without fever or respiratory symptoms. Two days prior to admission, he developed binocular visual loss, more pronounced in the left eye, described as “tunnel vision.” Neurological examination showed no focal deficits or motor alterations; however, ophthalmologic evaluation revealed bilateral neuroretinitis with a cecocentral scotoma in the left eye.
Dermatological examination identified erythematous papular lesions with mild desquamation on the palms and right sole, along with cervical lymphadenopathy. The patient had a history of hepatitis B and recent non-pruritic erythematous skin lesions compatible with secondary syphilis. He denied recent travel or high-risk sexual behavior. Given the clinical suspicion of neurosyphilis, lumbar puncture and serologic testing were performed, and intravenous penicillin was initiated.
Cerebrospinal fluid analysis revealed mild pleocytosis, with normal glucose and protein levels. Serology was positive for Treponema pallidum (RPR 1:4) and negative for other infectious agents (HIV, HCV, toxoplasma, among others). After 14 days of antibiotic therapy, the patient showed marked clinical and ophthalmologic improvement, including a reduction in bilateral optic disc edema.
This case highlights the need to consider neurosyphilis in the differential diagnosis of patients with visual impairment and atypical neurological symptoms, even in the absence of classical risk factors. It also emphasizes the diagnostic relevance of dermatologic findings.