Clara María Muñoz Villanova, Marta Morera Harto, Laura Morales Blasco, Isabel María Funes Julián, Andrea Barrado Ballestero, Marta Castejón Rabinad
La lipoproteína(a) [Lp(a)] es un factor de riesgo cardiovascular independiente, de origen genético, con propiedades proaterogénicas y protrombóticas. Su similitud estructural con el plasminógeno interfiere en la fibrinólisis, favoreciendo la inflamación y la formación de placas en la pared arterial. Desde atención primaria, debe ser un parámetro a tener en cuenta de cara a un enfoque más completo de los pacientes. Los niveles elevados de Lp(a) (>50 mg/dL) se asocian con mayor incidencia de enfermedad cardiovascular aterosclerótica, especialmente en pacientes con hipercolesterolemia familiar o antecedentes de enfermedad cardiovascular precoz. Si bien las modificaciones del estilo de vida tienen escaso efecto sobre sus niveles, por ello el control del resto de parámetros analíticos y otros factores de riesgo modificables es esencial. Fármacos como los inhibidores de PCSK9 han demostrado reducir parcialmente la Lp(a), y nuevas terapias en estudio abren una vía prometedora. La atención primaria tiene un papel clave en la detección precoz, la estratificación del riesgo, la educación al paciente y la derivación a unidades especializadas.
Lipoprotein(a) [Lp(a)] is an independent cardiovascular risk factor of genetic origin, with proatherogenic and prothrombotic properties. Its structural similarity to plasminogen interferes with fibrinolysis, promoting inflammation and plaque formation in the arterial wall. In primary care, Lp(a) should be considered as part of a more comprehensive patient assessment. Elevated Lp(a) levels (>50 mg/dL) are associated with a higher incidence of atherosclerotic cardiovascular disease, particularly in patients with familial hypercholesterolemia or a history of premature cardiovascular disease. Although lifestyle modifications have little effect on Lp(a) levels, controlling other biochemical parameters and modifiable risk factors is essential. Drugs such as PCSK9 inhibitors have shown partial reduction of Lp(a), and new therapies offer a promising outlook. Primary care plays a key role in early detection, risk stratification, patient education, and referral to specialized lipid clinics.