Francisca García Salas
La prevención de lesiones musculoesqueléticas es uno de los pilares fundamentales de la fisioterapia deportiva. Dentro de las estrategias preventivas, los estiramientos musculares han sido ampliamente utilizados tanto en la práctica clínica como en el entrenamiento físico. Sin embargo, la evidencia científica sobre su eficacia real en la prevención de lesiones continúa siendo motivo de debate. El objetivo de esta revisión bibliográfica es analizar los estudios más recientes sobre el papel de los estiramientos estáticos, dinámicos y balísticos en la prevención de lesiones, así como su integración dentro de los programas fisioterapéuticos preventivos. Se realizó una búsqueda sistemática en las bases de datos PubMed, Scopus y PEDro, seleccionando artículos entre 2013 y 2025. Los resultados muestran que los estiramientos por sí solos no garantizan una prevención efectiva de lesiones, pero pueden ser beneficiosos si se combinan con ejercicios de calentamiento, fortalecimiento neuromuscular y control motor. Se concluye que el enfoque fisioterapéutico debe ser integral e individualizado, considerando la especificidad del deporte y el perfil del paciente.
Musculoskeletal injury prevention is a cornerstone of sports physiotherapy. Among preventive strategies, stretching exercises are widely used in both clinical practice and athletic training. However, the scientific evidence regarding their true efficacy remains controversial. This literature review aims to analyze recent studies on the role of static, dynamic, and ballistic stretching in injury prevention, as well as their integration within physiotherapeutic programs. A systematic search was conducted in PubMed, Scopus, and PEDro databases, including studies published between 2013 and 2025. Findings indicate that stretching alone does not ensure effective injury prevention, but may be beneficial when combined with warm-up routines, neuromuscular strengthening, and motor control training. An integrated and individualized physiotherapeutic approach is recommended, taking into account sport specificity and the athlete’s profile.