Las infecciones respiratorias agudas (IRA) comunes – como faringitis, otitis media, sinusitis y bronquitis – suponen una parte sustancial de las consultas en Atención Primaria (AP). A pesar de una etiología predominantemente viral y un curso frecuentemente autolimitado, la prescripción de antibióticos sigue siendo elevada. Esta práctica diverge de la evidencia científica actual, que muestra un beneficio clínico limitado o ausente para los antibióticos en muchos de estos escenarios, con matices importantes según la condición específica (ej. OMA en niños pequeños). El uso inadecuado de antibióticos impulsa de forma crítica el desarrollo de resistencias antimicrobianas (RAM), una amenaza global para la salud pública. Este artículo revisa la evidencia sobre la eficacia antibiótica en IRA comunes, incluyendo OMA, analiza los complejos factores que contribuyen a la sobreprescripción en AP (incluyendo barreras sistémicas), y propone estrategias prácticas, basadas en la evidencia y centradas en la comunicación y el manejo individualizado, para fomentar un uso más racional y preservar la efectividad de estos fármacos, reconociendo las dificultades de implementación en la práctica diaria.
Common acute respiratory infections (ARIs) – such as pharyngitis, otitis media, sinusitis, and bronchitis – account for a substantial proportion of primary care (PC) consultations. Despite a predominantly viral etiology and often self-limiting course, antibiotic prescribing remains high. This practice diverges from current scientific evidence, which shows limited or absent clinical benefit for antibiotics in many of these scenarios, with important nuances depending on the specific condition (e.g., AOM in young children). Inappropriate antibiotic use critically drives the development of antimicrobial resistance (AMR), a global public health threat. This article reviews the evidence on antibiotic efficacy in common ARIs, including AOM, analyzes the complex factors contributing to overprescribing in PC (including systemic barriers), and proposes practical, evidence-based strategies focused on communication and individualized management to foster more rational use and preserve the effectiveness of these drugs, acknowledging implementation difficulties in daily practice.