Pablo Castejón Huynh, Marcel Charlam Burdzy, Joanna Gaspar Pérez, María De Los Ángeles Rivero Griman, María Guallart Huertas, Carlos Murillo Arribas
La tuberculosis continúa siendo una de las principales causas de morbimortalidad infecciosa a nivel mundial, con más de 10 millones de casos nuevos anuales según la OMS. Aunque la forma pulmonar es la más frecuente y la que condiciona la transmisión, la enfermedad extrapulmonar representa alrededor del 15-20 % de los casos, especialmente en pacientes jóvenes e inmunocomprometidos.
Dentro de estas manifestaciones extrapulmonares, la tuberculosis pleural constituye la presentación más común. Su patogenia se relaciona con la diseminación de bacilos al espacio pleural y la intensa respuesta inmunológica que se genera, lo que se traduce en un derrame pleural habitualmente unilateral, de carácter linfocitario y con elevación de la adenosina-deaminasa (ADA). El diagnóstico definitivo puede requerir técnicas invasivas como la biopsia pleural, dado el bajo rendimiento del bacilo en líquido pleural.
El reconocimiento oportuno de esta entidad resulta esencial, pues un diagnóstico precoz y la instauración de tratamiento específico permiten la resolución clínica y previenen complicaciones a largo plazo. Presentamos a continuación un caso de tuberculosis pleural que ejemplifica las dificultades diagnósticas y la importancia de integrar la sospecha clínica con las herramientas complementarias disponibles.
Tuberculosis remains one of the leading infectious causes of morbidity and mortality worldwide, with more than 10 million new cases reported annually according to the WHO. Although the pulmonary form is the most frequent and the main driver of transmission, extrapulmonary disease accounts for approximately 15–20% of cases, particularly in young and immunocompromised patients.
Among extrapulmonary manifestations, pleural tuberculosis is the most common presentation. Its pathogenesis is related to the spread of bacilli into the pleural space and the subsequent intense immune response, which usually results in a unilateral pleural effusion, predominantly lymphocytic, with elevated adenosine deaminase (ADA) levels. Definitive diagnosis often requires invasive techniques such as pleural biopsy, given the low yield of bacilli in pleural fluid.
Early recognition of this entity is essential, as timely diagnosis and initiation of specific therapy lead to clinical resolution and prevent long-term complications. We report a case of pleural tuberculosis that illustrates the diagnostic challenges and highlights the importance of integrating clinical suspicion with available complementary tools.