Laura Llovera García, María Camats Artaso, Sandra Oliver Hernández, Rocío Esteve Ibáñez, Paula García Ozcoz, Ana Guajardo Iguaz
Se describe el caso de una mujer de 28 años con antecedentes de ansiedad leve que desarrolló un trastorno por excoriación caracterizado por rascado compulsivo de la piel en cara y brazos. La paciente presentaba lesiones dérmicas recurrentes, infecciones secundarias y un marcado impacto en su autoestima y vida social. Tras múltiples intentos de control sin éxito, acudió a consulta de salud mental, donde se instauró tratamiento combinado con terapia cognitivo-conductual (TCC) especializada en control de impulsos y farmacoterapia con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). La evolución mostró una mejoría parcial: disminución de la frecuencia de los episodios de rascado, pero persistencia de conductas residuales en momentos de estrés. El caso resalta la dificultad terapéutica de este trastorno, la necesidad de abordajes personalizados y el papel clave de la enfermería y el equipo médico en la detección, el acompañamiento y la educación sanitaria.
We describe the case of a 28-year-old woman with a history of mild anxiety who developed excoriation disorder, characterized by compulsive skin picking on her face and arms. The patient presented with recurrent skin lesions, secondary infections, and a significant impact on self-esteem and social life. After multiple unsuccessful attempts at self-control, she attended a mental health consultation, where a combined treatment was initiated: cognitive-behavioral therapy (CBT) focused on impulse control and pharmacological therapy with selective serotonin reuptake inhibitors (SSRIs). Evolution showed partial improvement, with a decrease in picking episodes but persistence of residual behaviors under stress. This case highlights the therapeutic challenges of this disorder, the need for personalized approaches, and the key role of nursing in detection, support, and health education.