Mónica Almárcegui Antón, Irene Santos Pacheco, Luisa Hernández Santos, Marta Alfaro Martínez de los Reyes, Cristina Céspedes Fanlo, María Murillo Blasco
El mareo constituye uno de los motivos de consulta más prevalentes, aunque la mayoría de ellos son de origen periférico, un pequeño porcentaje corresponde a lesiones centrales graves, como los ictus de tronco encéfalo. Dentro de los cuales, el ictus de protuberancia representa un desafío diagnóstico debido a su presentación variable.
Los accidentes cerebrovasculares son una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial. El ictus protuberancial es un tipo de afectación de protuberancia, situada en tronco encefálico. La alteración de esta área puede dar lugar a déficits motores, sensoriales y de conciencia. La causa principal es la interrupción del flujo mediante mecanismos ateroescleróticos, tromboembólicos, hipoperfusión, malformación arteriovenosa o alteración de coagulación. El diagnóstico clínico es fundamental, el TC cerebral detecta hemorragia como causa aguda, pero la resonancia magnética (RMN) cerebral es la prueba más sensible. El tratamiento depende de la etiología del ictus. En ocasiones según los déficits ocasionados es necesaria la rehabilitación y en prevención secundaria, el control de factores de riesgo.
Se presenta el caso de una mujer de 61 años, clínica de mareo sin giro de objetos de 24 horas de evolución, en un primer momento sin focalidad neurológica, se trató con Sulpirida oral. Reconsultó a las 48 horas por persistencia de clínica a pesar de tratamiento con presencia de disartria autolimitada y mareo, con pérdida de fuerza en extremidad superior derecha recuperada. Se derivó a urgencias hospitalarias por sospecha de accidente cerebrovascular, en TC cerebral inicial no se objetivó lesión aguda, pero se realizó ingreso para realización de RMN con hallazgos de lesión isquémica subaguda hemiprotuberancial izquierda.
Dizziness is one of the most common reasons for visits, although most cases are peripheral in origin. A small percentage correspond to serious central lesions, such as brainstem strokes. Among these, pons strokes pose a diagnostic challenge due to their variable presentation.
Strokes are one of the leading causes of disability worldwide. A protuberance stroke is a type of stroke that affects the protuberance, located in the brainstem. Damage to this area can lead to motor, sensory, and consciousness deficits. The main cause is interruption of blood flow due to atherosclerotic or thromboembolic mechanisms, hypoperfusion, arteriovenous malformation, or coagulation disorders. Clinical diagnosis with examination is essential. A brain CT scan detects haemorrhage as an acute cause, but MRI is the most sensitive test. Treatment depends on the aetiology of the strokes. Sometimes, depending on the deficits caused, rehabilitation is necessary, and in secondary prevention, risk factors must be controlled.
We present the case of a 61-year-old woman who presented with dizziness without spinning sensation lasting 24 hours, initially without neurological focality. She was treated with oral sulpiride and returned for consultation 48 hours later due to persistent symptoms despite treatment, with self-limiting dysarthria and dizziness, and loss of strength in the right upper limb, which was recovered. She was referred to the hospital emergency department on suspicion of stroke. Initial brain CT scan showed no acute lesion, but she was admitted for MRI, which revealed a subacute left hemiprotuberantial ischaemic lesion.