La deshidratación representa un problema de salud frecuente durante los meses de verano, especialmente en poblaciones vulnerables como personas mayores, niños pequeños, pacientes crónicos y dependientes. El aumento de las temperaturas, la mayor pérdida de líquidos por sudoración y la limitada capacidad de respuesta fisiológica en determinados grupos incrementan el riesgo de complicaciones graves como insuficiencia renal, alteraciones cardiovasculares y cuadros de golpe de calor.
Este artículo analiza los factores predisponentes, la fisiopatología y las consecuencias clínicas de la deshidratación estival, así como las estrategias preventivas y de cuidado. Se resalta la importancia del rol de los profesionales sanitarios en la detección temprana, el acompañamiento educativo y la implementación de planes de hidratación individualizados.
Dehydration is a common health problem during the summer months, especially in vulnerable populations such as the elderly, young children, and chronically ill patients and dependents. Rising temperatures, increased fluid loss through sweating, and limited physiological response in certain groups increase the risk of serious complications such as kidney failure, cardiovascular disorders, and heat stroke.
This article analyzes the predisposing factors, pathophysiology, and clinical consequences of summer dehydration, as well as preventive and care strategies. The importance of the role of healthcare professionals in early detection, educational support, and the implementation of individualized hydration plans is highlighted.