Beatriz Pardo Rey, Ana Lisa Elvira, Mónica Moreno Los Arcos, Marta Sánchez Luengo, David Jesús Moreno García, Alejandro Sanz Sanz
La atención en cuidados paliativos exige una comunicación eficaz entre el personal de enfermería, los enfermos terminales y sus familias. Esta interacción no solo permite una atención centrada en la persona, sino que también contribuye a mejorar la calidad de vida en la fase final de la existencia. La comunicación terapéutica desempeña un rol clave en el acompañamiento emocional, la toma de decisiones compartidas y el afrontamiento del duelo. En este artículo se analiza el papel de la enfermería en los cuidados paliativos desde la perspectiva comunicacional, abordando estrategias basadas en la escucha activa, la empatía, la validación emocional y el respeto por la autonomía del paciente. Asimismo, se revisan los principales desafíos a los que se enfrenta el personal de enfermería en contextos de final de vida y la importancia de la formación específica en habilidades comunicativas. La evidencia científica respalda que una comunicación efectiva puede reducir el sufrimiento emocional, mejorar la adherencia a los cuidados y fortalecer el vínculo entre el paciente, la familia y el equipo de salud.
Palliative care requires effective communication between nursing staff, terminally ill patients, and their families. This interaction not only allows for person-centered care but also contributes to improving quality of life in the final stage of existence. Therapeutic communication plays a key role in emotional support, shared decision-making, and grief management. This article analyzes the role of nursing in palliative care from a communicative perspective, addressing strategies based on active listening, empathy, emotional validation, and respect for patient autonomy. It also reviews the main challenges faced by nurses in end-of-life contexts and the importance of specific training in communication skills. Scientific evidence supports that effective communication can reduce emotional suffering, improve care adherence, and strengthen the bond between the patient, family, and health team.