Marina Gutiérrez Modrego, Adriana Hidalgo Machado, Victoria Alcaine Omedas, Lucía Bello Murillo, Carlota Corthay Aznárez, Andrea Güell Cardeñosa
La esquizofrenia es un trastorno psiquiátrico crónico y grave que afecta la percepción, el pensamiento, las emociones y el comportamiento, afectando al 1% de la población mundial. Se inicia generalmente en la adolescencia tardía o adultez temprana, con mayor incidencia y severidad en hombres. Se caracteriza por síntomas positivos (delirios, alucinaciones), negativos (aislamiento, anhedonia) y cognitivos (déficit atencional y memoria). Su etiología es multifactorial, combinando factores genéticos, neuroquímicos (dopamina, glutamato), neuroanatómicos y ambientales (trauma, consumo de cannabis).
El diagnóstico es clínico, apoyado por pruebas neuropsicológicas y neuroimagen, y requiere síntomas persistentes y afectación funcional. El tratamiento principal son los antipsicóticos, diferenciándose en típicos y atípicos; la clozapina se usa en casos resistentes. Además, se incorporan intervenciones psicosociales para mejorar la adherencia y la calidad de vida. La esquizofrenia genera un fuerte impacto psicosocial: alta tasa de desempleo, estigmatización y carga familiar significativa.
Aunque la mayoría presenta un curso crónico con recaídas, entre el 20% y 30% pueden alcanzar remisión significativa. Un manejo integral y temprano, que incluya apoyo familiar y lucha contra el estigma, es clave para mejorar el pronóstico y la reinserción social de los pacientes.
Schizophrenia is a chronic, severe psychiatric disorder affecting perception, thought, emotions, and behavior, impacting about 1% of the global population. It typically begins in late adolescence or early adulthood, with men showing earlier onset and more severe courses. The disorder presents positive symptoms (delusions, hallucinations), negative symptoms (social withdrawal, anhedonia), and cognitive deficits (attention and memory impairments). Its etiology is multifactorial, involving genetic, neurochemical (dopamine, glutamate), neuroanatomical, and environmental factors (trauma, cannabis use).
Diagnosis is clinical, supported by neuropsychological tests and neuroimaging, requiring persistent symptoms and functional impairment. Treatment relies on antipsychotics, both typical and atypical; clozapine is used for resistant cases. Psychosocial interventions enhance treatment adherence and life quality. Schizophrenia causes profound psychosocial effects, including high unemployment, stigma, and family burden.
While most patients experience a chronic, relapsing course, 20-30% can achieve significant remission. Early, comprehensive management with family support and stigma reduction is essential to improve prognosis and social reintegration.