El uso adecuado de férulas es esencial para la correcta inmovilización y tratamiento de lesiones musculoesqueléticas como fracturas, esguinces y luxaciones. Sin embargo, la aplicación incorrecta de una férula en una posición no anatómica puede provocar diversas complicaciones que afectan la recuperación y funcionalidad del paciente. Entre estas complicaciones se encuentran el síndrome compartimental, neuropatías por compresión, mala consolidación ósea, rigidez articular y alteraciones circulatorias, todas ellas con un impacto significativo en la calidad de vida de la persona afectada. En este artículo se analizan las principales complicaciones derivadas de la colocación inadecuada de férulas, sus mecanismos fisiopatológicos y las estrategias de prevención y tratamiento. Para ello, se realizó una revisión de la literatura basada en estudios clínicos, revisiones sistemáticas y reportes de casos sobre las consecuencias de la inmovilización incorrecta. Se concluye que la capacitación del personal de salud, la evaluación continua de la extremidad inmovilizada y el seguimiento adecuado del paciente son elementos clave para minimizar los riesgos asociados.
The proper use of splints is essential for the correct immobilization and treatment of musculoskeletal injuries such as fractures, sprains, and dislocations. However, incorrect application of a splint in a non-anatomical position can lead to various complications that affect the patient’s recovery and functionality. These complications include compartment syndrome, compression neuropathies, poor bone healing, joint stiffness, and circulatory disorders, all of which significantly impact the affected individual’s quality of life. This article analyzes the main complications resulting from improper splint placement, their pathophysiological mechanisms, and strategies for prevention and treatment. To achieve this, a literature review was conducted based on clinical studies, systematic reviews, and case reports regarding the consequences of improper immobilization. The study concludes that proper training of healthcare personnel, continuous assessment of the immobilized limb, and adequate patient follow-up are key elements in minimizing associated risks.