El pie diabético representa una de las complicaciones más graves y debilitantes de la diabetes mellitus, siendo responsable de un alto porcentaje de hospitalizaciones, infecciones graves, amputaciones y deterioro significativo de la calidad de vida. Se estima que hasta un 30% de los pacientes con diabetes desarrollarán una úlcera en el pie a lo largo de su vida, con elevadas tasas de recurrencia, morbilidad y mortalidad asociadas. La presencia de neuropatía periférica, isquemia y mal control glucémico favorece la formación de lesiones crónicas que no cicatrizan adecuadamente, convirtiéndo en un desafío clínico de gran relevancia.
En este contexto, el uso de injertos cutáneos se ha incorporado como estrategia terapéutica para favorecer la cicatrización en úlceras de difícil resolución. Sin embargo, los resultados pueden verse comprometidos por factores locales y sistémicos, como infecciones, insuficiencia vascular, mala adherencia al tratamiento o desnutrición, derivando en complicaciones graves que requieren atención urgente.
La elaboración de este caso clínico tiene como objetivo ilustrar la evolución de una úlcera por pie diabético tratada con injerto fallido, y que progresa hacia una situación crítica con sospecha de osteítis, infección por patógenos multirresistentes y deterioro general. A través del análisis integral de la historia clínica, las intervenciones terapéuticas instauradas y el abordaje multidisciplinar requerido, se pretende reflexionar sobre los principales retos asistenciales que estos pacientes presentan, así como enfatizar la importancia del diagnóstico precoz, la monitorización continua y la educación terapéutica en la prevención de complicaciones.
Diabetic foot represents one of the most severe and disabling complications of diabetes mellitus, accounting for a high percentage of hospitalizations, severe infections, amputations, and significant deterioration in quality of life. It is estimated that up to 30% of patients with diabetes will develop a foot ulcer during their lifetime, with high rates of recurrence, morbidity, and associated mortality. The presence of peripheral neuropathy, ischemia, and poor glycemic control contribute to the formation of chronic wounds that fail to heal properly, becoming a highly relevant clinical challenge.
In this context, skin grafting has been introduced as a therapeutic strategy to promote healing in difficult-to-resolve ulcers. However, outcomes may be compromised by both local and systemic factors such as infection, vascular insufficiency, poor treatment adherence, or malnutrition, leading to serious complications that require urgent medical attention.
This clinical case aims to illustrate the progression of a diabetic foot ulcer treated with an unsuccessful graft, which evolved into a critical condition with suspected osteitis, infection by multidrug-resistant pathogens, and overall deterioration. Through a comprehensive analysis of the patient’s medical history, the therapeutic interventions provided, and the multidisciplinary approach involved, the objective is to reflect on the main care challenges these patients face, while emphasizing the importance of early diagnosis, continuous monitoring, and therapeutic education in the prevention of complications.