[1]
[2]
;
Begoña García Calderón
[2]
;
Álvaro García-Muñoz
[3]
;
Dima Ibrahim-Achi
[2]
[5]
;
Aarati Vaswani-Bulchand
[1]
[2]
;
Guillermo Burillo-Putze
[4]
[1]
San Cristóbal de La Laguna, España
San Cristóbal de La Laguna, España
Gran Canaria, España
INTRODUCCIÓN. El consumo de bebidas energéticas (BE) se ha incrementado en la última década, sin embargo, sus efectos adversos son escasamente conocidos.
OBJETIVO. Describir los efectos adversos secundarios al consumo de BE publicados en la literatura científica y clasificarlos en función del órgano o sistema afectado.
MATERIAL Y MÉTODOS. Se realizó una revisión en el repositorio PubMed, utilizando como término MeSH “energy drink”. Dentro de los criterios de elección de los artículos se incluyó: casos clínicos, referencia a humanos, e idiomas español o inglés. El periodo de búsqueda comprendió desde enero de 2000 hasta diciembre de 2024.
RESULTADOS. De los 117 casos analizados, el 38,46 % pertenecían a la esfera cardiovascular, siendo en su mayoría eventos isquémicos (24,45 %) o arritmias (22,23 %). La patología psiquiátrica constituyó el 19,13 % de los casos, seguida por la patología neurológica (13,04 %), la patología digestiva (12,17 %), patología nefrológica (8,69 %), patologías hematológicas (4,35 %) y, finalmente, otros entidades clínicas (5,22 %) donde se englobó patología oftalmológica y dermatológica.
CONCLUSIONES. En comparación con su volumen de consumo, existen pocos casos publicados sobre eventos adversos de las BE.
No obstante, éstas presentan riesgos para la salud, en ocasiones graves, fundamentalmente de tipo cardiovascular, neurológico y psiquiátrico. Los efectos a largo plazo son poco conocidos.
BACKGROUND. Energy drinks (EDs) are beverages with a high caffeine content, whose consumption has increased exponentially worldwide, although their clinical side effects remain poorly understood.
OBJECTIVE. To review the adverse effects on various organ systems potentially associated with energy drink consumption, as reported in the scientific literature.
MATERIAL AND METHODS. We conducted a PubMed search using the MeSH term “energy drink.” Inclusion criteria: case reports involving humans and published in English or Spanish, from January 2000 through December 2024.
RESULTS. Among 117 analyzed cases, 38.46 % involved the cardiovascular system, mainly ischemic events (24.45 %) and arrhythmias (22.23 %). Psychiatric disorders accounted for 19.13 %, followed by neurologic (13.04 %), GI (12.17 %), renal (8.69 %), hematologic (4.35 %), and other conditions (5.22 %), including ophthalmologic and dermatologic disorders.
CONCLUSIONS. Despite their widespread consumption, few cases of adverse events related to EDs have been reported. However, these beverages pose health risks—sometimes severe—primarily cardiovascular, neurologic, and psychiatric. Long-term effects remain poorly understood.