Balma Soraya Hernández Moscoso
En los últimos años, la cultura del ámbito sanitario ha ido incorporando progresivamente los saberes aportados por distintas disciplinas. Sin embargo, los procesos de toma de decisiones continúan guiándose mayoritariamente por Ia bioética tradicional, que suele relegar a un segundo plano las dimensiones relacionales y contextuales de los pacientes, sus familias y los propios profesionales. Desde un enfoque teórico y reflexivo, se examina cómo la identidad profesional, Ias limitaciones organizativas y las expectativas simbólicas de "maternidad social" influyen en los procesos de toma de decisiones de las trabajadoras sociales sanitarias llevándolas a intervenc¡ones guiadas por la intuición o la emoción.
Finalmente, el artículo sostiene que el rrabajo social sanitario puede contribuir de manera decisiva al fortalecimiento de la ética institucional a través de tres líneas clave: la incorporación del contexto social, político y cultural en el análisis ético; la introducción de una perspectiva feminista e interseccional que visibilice desigualdades y relaciones de poder; y la aplicación de las herramientas de Ia ética de la intervención social como complemento necesario a la bioética tradicional.
ln recent years, the culture of the healthcare field has progressively incorporated knowfedge from various disciplines, However, decision-making processes continue to be largely guided by traditional bioethics, which often relegates the relational and contextual dimensions of patients, their families, and the professionals themselves to a secondary role. From a theoretical and reflective perspect¡ve, this article examines how professional identity, organizational limitations, and the symbolic expectations of "social molherhood" influence the decision-making processes of healthcare social workers, lead¡hg them to interventions guided by intuition or emotion.
Finally, the article argues that Healthcare sociat work can decisively contribute to strengthening institutional ethics through three key lines of action: incorporating social, political, and cultural context into ethical analysis; introducing a feminist and intersectional perspective that makes inequalities and power relations visible; and applying the tools of social intervention ethics as necessary complement to traditional bioethics.