Claudio A. Roitman
Introducción: La evolución de la artroplastia total de cadera en las últimas cuatro décadas demostró claramente la excelente fijación de los vástagos femorales al hueso a través del metil metacrilato. Si bien la prótesis concebida por John Charnley en la década de los sesenta sigue siendo un punto de referencia en la evolución de las artroplastias de cadera, muchas publicaciones de los últimos años dan cuenta de un incremento importante en la tasa de aflojamiento a largo plazo del componente acetabular en prótesis cementadas. Materiales y métodos: Durante el período 1992-2001 fueron realizadas 52 artroplastias de cadera híbridas por el mismo cirujano y utilizando la misma técnica quirúrgica. Con una pérdida de seguimiento de dos pacientes se evaluaron clínica y radiológicamente 49 casos unilaterales, con un seguimiento promedio de 5,5 años (9-2). El promedio de edad fue de 57 años (40-70). Dieciséis eran varones y 33 mujeres. Los componentes protésicos fueron modulares con acetábulos de titanio y con un promedio de tres tornillos de fijación primaria (1-5). La cementación de los vástagos se realizó con técnica de primera generación (18 primeros casos) y de segunda generación (en los 31 casos restantes). El diagnóstico preoperatorio correspondió a necrosis ósea aséptica (NOA) (8,1%), fracturas mediales u osteosíntesis fallida (10,2%), artritis reumatoidea (14,2%) y artrosis primaria (63,2%). Los componentes femorales con cabezas de 28 mm fueron implantados con collar de sustentación sobre el calcar en 27 casos y sin apoyo en 2 casos. Todos los pacientes fueron evaluados clínicamente con el puntaje de Harris, tanto en el preoperatorio (38,15 puntos promedio: 30-44) como en el posoperatorio (83 puntos promedio: 66-100) y radiológicamente con el método de la Hip Society. Resultados: El desgaste del polietileno en todos los casos fue menor de 1 mm. Un paciente presentó una fractura periprotésica tipo C de Duncan y otro, una luxación de la prótesis. La migración de los componentes acetabulares no fue mayor de 1 mm en ningún caso. Las imágenes radiolúcidas en torno a los vástagos femorales fueron menores de 2 mm sin evidencia clínica de aflojamiento. Se constató un aflojamiento séptico y la tasa de revisión de esta serie fue del 2%. Se observó osteólisis no progresiva (entre 2-3 mm) en torno a los tornillos de fijación primaria en el 14,2% sin repercusión en la estabilidad de los acetábulos. La supervivencia de los implantes fue del 98%. Conclusiones: La artroplastia total de cadera híbrida constituye una excelente opción para la reconstrucción de la articulación de la cadera, sobre todo en los pacientes jóvenes y activos. Los tornillos de fijación primaria no deben colocarse en forma sistemática sino sólo cuando el press-fit acetabular sea insuficiente.
Background: The evolution of total hip arthroplasty in the last four decades has clearly proven the excellent fixation of femoral stems to bone with methyl metacrilate. Although John Charnley’s prosthesis of the ‘60s is still a hallmark in hip arthroplasty, many late publications report a major increase in the long-term loosening rate of the acetabular component in cemented prostheses. Methods: From 1992 to 2001, the same surgeon, using the same surgical technique performed 52 hybrid total hip arthroplaties. The radiological-clinical evaluation was made in 49 unilateral cases 16 male, 33 female, mean age 57 (range 40-70) with a mean follow-up of 5.5 years (range 9-2). The prosthetic components were modular with titanium acetabulum and with an average of 3 primary fixation screws (1-5). The cementing of the stem was made with a first generation technique in the first 18 cases and with a second generation technique in the remaining 31 cases. The pre-op diagnosis was aseptic osteonecrosis (8.1%), medial fractures or unsuccessful osteosynthesis (10.2%), rheumatoid arthritis (14.2%) and primary arthrosis (63.2%). The 28 mm head femoral components were implanted with a supporting collar over the calcar in 27 hips and without a collar in 22 cases. All patients were clinically evaluated with the Harris Hip Score both in the pre-op (average 38.15; 30-44) and in the post-op (average 83; 66-100). The patients were radiologically evaluated using the Hip Society Method. Results: In all cases, polyethylene wear was less than 1 mm. One case showed a Duncan type C periprosthetic fracture and another one a prosthesis dislocation. T h e migration of the acetabular component never exceeded 1 mm. Radiolucent images around the femoral stems did not exceed 2 mm and there was no clinical evidence of loosening. One septic loosening was observed. The revision rate in this series was 2%. Non-progressive osteolysis (between 2 and 3 mm) was observed around the primary fixation screws in 14.2% with no impact on the acetabular stability. Implant survival was 98%. Conclusions: Hybrid total hip arthroplasty is an excellent choice for the reconstruction of the hip joint particularly in young, active patients. Primary fixation screws should not be placed systematically; only when the acetabular press-fit is insufficient.