Introducción: El reemplazo total de rodilla pososteotomía tibial alta es una cirugía que debe planificarse con cuidado en el preoperatorio. Esa planificación permitirá sobrellevar en forma satisfactoria las dificultades técnicas que implican este tipo de revisiones (retracción de las partes blandas, incisiones previas, deficiencias óseas, etc.). Materiales y métodos: Se compararon dos grupos de pacientes. Grupo 1: 30 rodillas operadas con reemplazo total de rodilla pososteotomía tibial. Grupo 2: 30 rodillas intervenidas con reemplazo total de rodilla primario. Ambos grupos fueron similares en deformidad angular (varo), edad, sexo y tipo de prótesis (Insall-Burstein II). Resultados: Todos fueron evaluados con el puntaje para rodilla de Hungerford. Seguimiento: en ambos grupos, de 3 a 10 años. Se evaluó en forma especial la funcionalidad de las rodillas comparando la amplitud de movimiento, el dolor y la deambulación posoperatorias. Conclusiones: Los resultados de los reemplazos pososteotomías resultaron similares a los de los reemplazos articulares primarios.
Background:Total knee replacement after high tibial osteotomy should be carefully planned before surgery. This will allow to successfully overcome technical difficulties arising from this type of revisions (soft tissue contractures, previous incisions, bony deficiencies, etc.). Methods: Two groups of patients were compared: Group 1: 30 knees with total replacement after tibial osteotomy; Group 2: 30 knees with primary total replacement. Angular deformity (varus), age, sex and type of prosthesis (Insall-Burnstein II) were similar in both groups. Results: All patients were evaluated with the Hungerford knee scoring system. Follow-up: 3 to 10 years in both groups. Function of operated knees was specifically evaluated comparing flexion range, pain and ambulation after surgery. Conclusions: Results in post-osteotomies total knee replacements were similar to those obtained in primary joint replacements.