El objetivo de la presente revisión fue proporcionar información sobre la fisiopatología de la dermatitis seborreica (DS), el mecanismo de acción de la toxina botulínica (BoNT) e información sobre los principales hallazgos relacionados con los beneficios y sus limitaciones de uso en el tratamiento de esta enfermedad. Se realizó una revisión bibliográfica en las bases de datos Scopus y Web of Science entre 2019 y 2024 y un análisis bibliométrico de la producción científica relacionada. Se observó una baja producción científica entre 2019 y 2024 con una tasa de crecimiento anual del 14,87 %. Si bien el uso de la toxina botulínica tipo A (BoNT-A) ha mostrado beneficios en el control de la DS, también existen algunas limitaciones sobre su aplicabilidad relacionadas con las diferencias en el tipo de piel, la genética y las condiciones de salud, además del sesgo en los análisis debido al limitado número de estudios específicos sobre el tema, la calidad de los estudios y la corta duración de los ensayos, lo cual limita la verificación de los efectos y riesgos a largo plazo del uso de BoNT-A. Los estudios muestran el uso de la BoNT como un tratamiento prometedor para enfermedades, sin embargo, se requiere realizar un mayor número de estudios de alta calidad para confirmar su eficacia y seguridad.
The objective of this review was to provide information on the pathophysiology of seborrheic dermatitis (SD), the mechanism of action of botulinum toxin (BoNT), and the main findings regarding its benefits and limitations in the treatment of this condition. A literature review was conducted in the Scopus and Web of Science databases covering the period from 2019 to 2024, along with a bibliometric analysis of the related scientific output. A low level of scientific production was observed between 2019 and 2024, with an annual growth rate of 14.87%. Although the use of botulinum toxin type A (BoNT-A) has demonstrated benefits in the control of SD, several limitations regarding its applicability have been identified, including variations in skin type, genetic factors, and underlying health conditions. In addition, the limited number of specific studies on the subject, the methodological quality of available research, and the short duration of clinical trials may introduce bias and limit the assessment of long-term effects and risks associated with BoNT-A use. Current evidence suggests that BoNT represents a promising therapeutic option; however, a greater number of high-quality studies is required to confirm its efficacy and safety.