La teleenfermería ha surgido como una herramienta fundamental en el seguimiento de enfermos crónicos, facilitando la continuidad asistencial mediante tecnologías digitales que permiten la monitorización y el apoyo remoto. Este artículo revisa la evidencia actual sobre sus beneficios, entre los que destacan la mejora en la adherencia al tratamiento, la reducción de hospitalizaciones y la accesibilidad para enfermos con limitaciones de movilidad o en zonas rurales. Asimismo, se analizan los principales retos para su implantación, como la brecha digital, la necesidad de formación especializada del personal y los aspectos éticos relacionados con la privacidad y protección de datos. A partir de esta revisión, se concluye que la teleenfermería es una estrategia prometedora que, aunque presenta barreras, puede integrarse progresivamente en la práctica clínica habitual, optimizando recursos y mejorando la calidad de vida de los enfermos crónicos.
Tele-nursing has emerged as a fundamental tool in the follow-up of chronic patients, facilitating continuity of care through digital technologies that enable remote monitoring and support. This article reviews current evidence on its benefits, including improved treatment adherence, reduced hospitalizations, and accessibility for patients with mobility limitations or living in rural areas. It also analyzes the main challenges for its implementation, such as the digital divide, the need for specialized staff training, and ethical aspects related to privacy and data protection. From this review, it is concluded that tele-nursing is a promising strategy that, despite barriers, can be progressively integrated into routine clinical practice, optimizing resources and improving quality of life for chronic patients.