Noelia Núñez Descalzo, María Merino Maestro, Natalia Sierra Arcos, Alba Millán Elvira, Paula Nasarre Grasa, Marcos Mené Gálvez
El virus del papiloma humano (VPH) es una infección de transmisión sexual altamente prevalente, causada por un grupo de más de 200 genotipos virales pertenecientes a la familia Papillomaviridae. Se clasifica en tipos de bajo y alto riesgo oncogénico, siendo los genotipos 16 y 18 responsables de aproximadamente el 70% de los casos de cáncer de cuello uterino a nivel mundial. Su transmisión ocurre principalmente por contacto sexual, aunque también se han documentado otras vías como la vertical durante el parto.
El VPH representa un desafío significativo para la salud pública, especialmente en mujeres, debido a su estrecha relación con patologías graves como el cáncer cervicouterino, vulvar, vaginal y orofaríngeo.
En países en vías de desarrollo, donde el acceso a programas de prevención y detección precoz es limitado, la mortalidad por cáncer de cuello uterino sigue siendo alarmantemente alta. A pesar de la existencia de vacunas eficaces y estrategias de cribado, la cobertura vacunal y la adherencia a los controles siguen siendo insuficientes en muchos contextos.
Human papillomavirus (HPV) is a highly prevalent sexually transmitted infection caused by a group of more than 200 viral genotypes belonging to the Papillomaviridae family. It is classified into low- and high-risk types, with genotypes 16 and 18 responsible for approximately 70% of cervical cancer cases worldwide. Its transmission occurs primarily through sexual contact, although other routes have also been documented, such as vertical transmission during childbirth.
HPV represents a significant public health challenge, especially in women, due to its close association with serious pathologies such as cervical, vulvar, vaginal, and oropharyngeal cancers.
In developing countries, where access to prevention and early detection programs is limited, mortality from cervical cancer remains alarmingly high. Despite the existence of effective vaccines and screening strategies, vaccination coverage and adherence to screening remain insufficient in many settings.