El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) representa una causa significativa pero frecuentemente infradiagnosticada de vértigo en niños. Su prevalencia comprende aproximadamente el 5-7% de los casos pediátricos de vértigo, con una incidencia anual de 9,5 por 100.000 menores de 15 años y un leve predominio femenino. La etiología principal es la canalolitiasis, caracterizada por el desplazamiento de otoconias hacia los canales semicirculares, mayormente posteriores o laterales. Factores predisponentes son el traumatismo craneal, la migraña y antecedentes familiares de vértigo o migraña, mientras que comorbilidades como migraña vestibular y conmociones cerebrales aumentan también la recurrencia. Clínicamente, se manifiesta con episodios breves de vértigo desencadenados por cambios cefálicos, acompañados de nistagmo posicional y en ocasiones náuseas o inestabilidad. El nistagmo es menos intenso que en adultos y el canal lateral suele afectarse con mayor frecuencia en niños. El diagnóstico se basa en la historia clínica y maniobras posicionales como Dix-Hallpike y roll test. El diagnóstico diferencial incluye migraña vestibular, vértigo paroxístico benigno infantil y causas centrales. El tratamiento principal consiste en maniobras de reposicionamiento canalicular (Epley, Semont, Lempert/Gufoni), con tasas de resolución superiores al 80% tras una o dos sesiones, y recurrencia en el 10-29%, especialmente en contexto de migraña o trauma craneal. El pronóstico es excelente con mínima morbilidad residual.
Benign paroxysmal positional vertigo (BPPV) is a significant yet often underdiagnosed cause of vertigo in children. Its prevalence accounts for approximately 5-7% of pediatric vertigo cases, with an estimated annual incidence of 9.5 per 100,000 children under 15 years and a slight female predominance. The main etiology is canalithiasis, characterized by displacement of otoconia into the semicircular canals, predominantly posterior or lateral. Predisposing factors include head trauma, migraine, and family history of vertigo or migraine, while comorbidities such as vestibular migraine and concussions increase recurrence risk. Clinically, it presents with brief episodes of vertigo triggered by head position changes, accompanied by positional nystagmus and sometimes nausea or imbalance. Nystagmus is typically less intense than in adults, with a relative predominance of lateral canal involvement in children. Diagnosis is based on clinical history and positional maneuvers such as Dix-Hallpike and roll test. Differential diagnosis includes vestibular migraine, benign paroxysmal vertigo of childhood, and central causes. The mainstay of treatment is canalith repositioning maneuvers (Epley, Semont, Lempert/Gufoni), yielding over 80% resolution rates after one or two sessions, and 10-29% recurrence rates, especially with migraine or head trauma history. Prognosis is excellent with low residual morbidity.