La insuficiencia cardíaca crónica (ICC) es una condición de alta prevalencia en la población adulta, especialmente en mayores de 65 años, y representa una causa frecuente de hospitalización y discapacidad. Su curso clínico progresivo y su complejidad terapéutica requieren un seguimiento continuo y multidisciplinar para mejorar la calidad de vida del paciente. En este artículo se revisan las estrategias actuales de seguimiento en la ICC, incluyendo la monitorización de síntomas, la adherencia terapéutica y la educación en autocuidado. Además, se analiza el impacto de la ICC en la calidad de vida y la necesidad de enfoques centrados en el paciente, que incluyan tanto el control clínico como el apoyo psicosocial.
Chronic heart failure (CHF) is a prevalent condition among the adult population, especially those over 65 years of age, and remains a leading cause of hospitalization and disability. Its progressive course and therapeutic complexity require continuous, multidisciplinary follow-up to improve patients’ quality of life. This article reviews current follow-up strategies in CHF, including symptom monitoring, therapeutic adherence, and self-care education. Furthermore, it analyzes the impact of CHF on quality of life and the need for patient-centered approaches that address both clinical control and psychosocial support.