La obesidad es una enfermedad crónica, multifactorial y compleja, caracterizada por una acumulación excesiva de tejido adiposo que puede comprometer la salud física, metabólica y psicosocial del individuo. En población pediátrica, la obesidad se define según los patrones de crecimiento ajustados por edad y sexo. En niños mayores de 2 años, se considera obesidad cuando el IMC se sitúa por encima del percentil 95, y sobrepeso entre los percentiles 85 y 94. Además, se han establecido subclasificaciones: obesidad clase I (IMC entre 2.0–2.5 desviaciones estándar), clase II (2.5–3.5 DE) y clase III o mórbida (>3.5 DE). En menores de 2 años, se considera obesidad si el IMC supera el percentil 97⁽³⁾.
La obesidad infantil ha experimentado un crecimiento alarmante en las últimas décadas, convirtiéndose en uno de los principales problemas de salud pública en países industrializados. Aunque en un pequeño porcentaje puede estar causada por síndromes genéticos o endocrinopatías, en más del 99 % de los casos se trata de obesidad nutricional o exógena.
La enfermera ocupa una posición estratégica en la prevención y el abordaje de la obesidad infantil, gracias a su cercanía con el paciente, su enfoque integral y su capacidad para intervenir en múltiples niveles del sistema sanitario.
Obesity is a chronic, multifactorial, and complex disease characterized by excessive accumulation of adipose tissue that can compromise an individual’s physical, metabolic, and psychosocial health. In the pediatric population, obesity is defined according to growth patterns adjusted for age and sex. In children over 2 years of age, obesity is defined as a BMI above the 95th percentile, and overweight is defined as a BMI between the 85th and 94th percentiles. In addition, subclassifications have been established: class I obesity (BMI between 2.0–2.5 standard deviations), class II (2.5–3.5 SD), and class III or morbid obesity (>3.5 SD). In children under 2 years of age, obesity is defined as a BMI above the 97th percentile.
Childhood obesity has experienced alarming growth in recent decades, becoming one of the main public health problems in industrialized countries. Although a small percentage of cases may be caused by genetic syndromes or endocrinopathies, more than 99% of cases are due to nutritional or exogenous obesity.
Nurses occupy a strategic position in the prevention and management of childhood obesity, thanks to their closeness to the patient, their comprehensive approach, and their ability to intervene at multiple levels of the healthcare system.