Ana Martínez Ruiz, Ana Rosa Borrego Martínez, Cristina García Simón, Esperanza Liébanas Pacheco, Alba Guisado Díaz
La amputación, como procedimiento quirúrgico o consecuencia traumática, representa un acontecimiento de alto impacto físico y emocional en la vida de una persona. Este evento no solo modifica la integridad corporal, sino que también exige una readaptación completa en las dimensiones funcional, psicológica y social del individuo. Desde el enfoque enfermero, el abordaje del paciente amputado va mucho más allá de la intervención clínica inmediata: requiere una planificación de cuidados integral que contemple no solo la prevención de complicaciones, sino también el acompañamiento en el proceso de aceptación y rehabilitación. La labor del profesional de enfermería se convierte, entonces, en un pilar fundamental para la recuperación y el bienestar del paciente, combinando conocimientos técnicos con sensibilidad humana para fomentar una transición saludable hacia una nueva forma de autonomía.
Amputation, whether as a surgical procedure or the result of trauma, represents a highly impactful event in a person’s physical and emotional life. This experience not only alters bodily integrity but also demands full readjustment on functional, psychological, and social levels.
From a nursing perspective, caring for an amputee patient goes far beyond immediate clinical intervention; it requires a comprehensive care plan that addresses both the prevention of complications and support throughout the process of acceptance and rehabilitation.
The role of the nurse thus becomes a key pillar in the patient’s recovery and overall well-being, blending technical knowledge with human sensitivity to facilitate a healthy transition toward a new form of independence.