Beatriz Pardo Rey, Marta Sánchez Luengo, Mónica Moreno Los Arcos, David Jesús Moreno García, Arturo Serna Vessey, Alejandro Sanz Sanz
La educación sexual integral (ESI) es un derecho fundamental que contribuye al bienestar físico, psicológico y social de los adolescentes. En este contexto, la enfermería juega un papel clave en la implementación de programas de ESI, especialmente en entornos educativos y comunitarios. Las enfermeras, como profesionales cercanas a la población adolescente, tienen la capacidad de promover la salud sexual, proporcionando información adecuada y fomentando comportamientos responsables. Sin embargo, a pesar de su importancia, existen barreras significativas para la integración de la enfermería en estos programas, tales como la falta de formación especializada, la sobrecarga laboral y la falta de recursos. Este artículo explora el papel de la enfermería en la educación sexual de los adolescentes, las estrategias utilizadas, los desafíos encontrados y las oportunidades de mejora. Se concluye que es necesario fortalecer la formación continua de las enfermeras en salud sexual y facilitar la integración de estas en los programas educativos, para que su rol en la promoción de la salud sexual de los adolescentes sea más efectivo.
Comprehensive sexual education (CSE) is a fundamental right that contributes to the physical, psychological, and social well-being of adolescents. In this context, nursing plays a key role in the implementation of CSE programs, especially in educational and community settings. Nurses, as professionals close to the adolescent population, have the capacity to promote sexual health by providing appropriate information and encouraging responsible behaviors. However, despite their importance, significant barriers exist to integrating nursing into these programs, such as lack of specialized training, workload, and resource shortages. This article explores the role of nursing in adolescent sexual education, the strategies used, the challenges encountered, and opportunities for improvement. It concludes that continuous training of nurses in sexual health must be strengthened, and their integration into educational programs should be facilitated to make their role in promoting adolescent sexual health more effective.