A nivel fisiológico en el trauma grave se produce hipoperfusión tisular, hipoxia y disfunción multiorgánica llegando a desarrollarse un fallo multiorgánico y el fallecimiento del paciente. Esto es debido a que en el organismo se desarrolla el shock hipovolémico, es decir la volemia disminuye en grandes cantidades.
Este tipo de shock se puede clasificar en cuatro fases según los signos vitales y el volumen perdido. En fases avanzadas, aparece la “triada letal”: hipotermia, acidosis y coagulopatía. Además, se activan los mecanismos de compensación para mantener la homeostasis en el organismo.
La estrategia de manejo actual del paciente politraumatizado se basa en la Reanimación con Control de Daños (RCD), que incluye hipotensión permisiva (TAS 80–90 mmHg), restricción de líquidos (250-500cc de suero fisiológico) y uso temprano de componentes sanguíneos (glóbulos rojos, plasma, plaquetas, crioprecipitado) en proporción 1:1:1:1. Esta estrategia evita la dilución de los factores de coagulación y el empeoramiento de la triada mortal. Además, de prevenir la hipotermia, controlar la hemorragia, hacer un seguimiento de los parámetros clínicos y de laboratorio para prevenir el fallo multiorgánico y mejorar la supervivencia de los pacientes.
At the physiological level, severe trauma causes tissue hypoperfusion, hypoxia, and multiple organ dysfunction, leading to multiple organ failure and death. This is due to the development of hypovolemic shock in the body, meaning blood volume decreases significantly.
This type of shock can be classified into four phases based on vital signs and volume loss. In advanced stages, the «lethal triad» appears hypothermia, acidosis, and coagulopathy. In addition, compensatory mechanisms are activated to maintain homeostasis in the body.
The current management strategy for polytrauma patients is based on Damage Control Resuscitation (DCR), which includes permissive hypotension (SBP 80–90 mmHg), fluid restriction (250–500 cc of saline), and early use of blood components (red blood cells, plasma, platelets, cryoprecipitate) in a 1:1:1:1 ratio. This strategy prevents the dilution of coagulation factors and worsening of the fatal triad. It also prevents hypothermia, controls bleeding, and monitors clinical and laboratory parameters to prevent multiple organ failure and improve patient survival.