El suicidio constituye un problema de salud pública de gran magnitud a nivel mundial, afectando a personas de todas las edades, géneros y contextos sociales. La enfermería desempeña un rol esencial en la prevención, ya que es uno de los primeros profesionales en identificar signos de riesgo mediante una valoración integral del paciente. Esta valoración incluye la observación de conductas, cambios en el estado de ánimo y verbalizaciones relacionadas con la desesperanza o la falta de sentido de vida, permitiendo actuar de forma oportuna para evitar desenlaces fatales. Además, la educación psicoemocional dirigida al paciente y su familia es clave para fortalecer redes de apoyo y disminuir los factores de riesgo asociados al suicidio, fomentando la comunicación y el acompañamiento en todo momento. En estos casos, el Proceso de Atención de Enfermería permite organizar y planificar cuidados de forma individualizada según las necesidades del paciente. Para ello, se emplean las taxonomías NANDA, NIC y NOC, que facilitan la identificación de diagnósticos de enfermería, la elección de intervenciones enfocadas en la seguridad y el bienestar emocional, así como la evaluación de resultados que permitan valorar los avances y ajustar los cuidados necesarios de manera continua.
Suicide is a major public health problem worldwide, affecting people of all ages, genders, and social backgrounds. Nursing plays an essential role in prevention, as it is one of the first professionals to identify risk signs through a comprehensive patient assessment. This assessment includes observing behaviors, mood changes, and verbalizations related to hopelessness or a lack of meaning in life, enabling timely action to prevent fatal outcomes. Furthermore, psychoemotional education for patients and their families is key to strengthening support networks and reducing risk factors associated with suicide, promoting communication and support at all times. In these cases, the Nursing Care Process allows for the organization and planning of individualized care based on the patient’s needs. To this end, the NANDA, NIC, and NOC taxonomies are used, which facilitate the identification of nursing diagnoses, the selection of interventions focused on safety and emotional well-being, as well as the evaluation of outcomes that allow progress to be assessed and the necessary care to be continuously adjusted.